Los inversores amagaron con festejar ayer el anuncio de un acuerdo en Estados Unidos para evitar el default. Pero el alivio duró poco: lo que tardaron en llegar nuevos datos que muestran que a esa economía le cuesta retomar envión. La "mala nueva" la dio el sector industrial, cuyo índice (según ISM) bajó de 55,3 a 50,9 de junio a julio, cuando se esperaba el 54,9. El impacto en el ánimo inversor es razonable: este indicador apenas logró mantenerse por encima del umbral de 50 que separa el crecimiento de la contracción. Además, se lo tomó como un anticipo en una semana cargada de datos duros. Anote: desde mañana, se conocerá la evolución del trabajo en el sector privado (ADP), la de los pedidos de seguros por desempleo y la del empleo total. Adicionalmente, aunque el acuerdo para evitar el default parece firme, aún no había sido votado. Y queda por establecerse cuál será la reacción de las calificadoras, que ya amenazaron quitar a EE.UU. del selecto club triple A que hoy habitan sólo 17 países. "Puede ocurrir como con Japón: nada, o dispararse una reacción en cadena como sucedió con lo de Lehman", dicen en Delphos Investment. Sólo así puede entenderse por qué Wall Street pasó de ganar el 1% en la apertura a perder el 1% en horas, antes de cerrar con rojos más leves. Párrafo aparte para la plaza local: sigue al margen del vendaval, con los cupones ( 2%) como faro y guía. 2% Fue el alza promedio de los cupones. No paran de subir desde que los datos del PBI hacen presumir que también pagará servicios en 2013. Javier Blanco
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