Por Constance Mitchell Ford - NUEVA YORK — La mejoría de las condiciones en el sector industrial llevará a la economía estadounidense a una etapa de crecimiento más acelerado en el segundo semestre, pese al alza en las tasas de interés. Esta es la opinión generalizada entre 55 economistas encuestados por The Wall Street Journal. El Producto Interno Bruto crecería a una tasa anualizada del 4,4% en el tercer trimestre y del 4,2% en el cuarto. Tales proyecciones representan un aumento frente a la expansión del 3,9% en el primer trimestre y reflejan las opiniones de un grupo de economistas moderadamente optimista sobre las perspectivas de la economía. Los economistas proyectan un crecimiento del 3,7% durante el primer semestre de 2005. "Estamos entrando a una etapa donde la economía cobra fuerza", dice Diane Swonk, economista jefe de Bank One Corp. Las empresas tienen "ganancias récord, flujo de caja récord… crecimiento de las ventas y acumulación de pedidos, no se puede pedir más." A los economistas no les preocupan las dos tendencias que inquietan a Wall Street: la inflación y las tasas de interés. Cuando se les consultó sobre la inflación, sólo un 40% de los economistas caracterizó el alza en los precios de "preocupante", mientras que un 60% opinó que las presiones inflacionarias se deben a factores temporales que probablemente se disiparán a medida que avanza el año. Como promedio, los encuestados prevén que los precios al consumidor anoten un alza anualizada del 2,9% en noviembre, frente al 3,1% de mayo. Y aunque se espera que la Reserva Federal siga subiendo las tasas de interés en los meses venideros (tendencia que aumentará el costo de endeudamiento de empresas y consumidores), los economistas dicen que el alza de las tasas no descarrilará la recuperación estadounidense. "No necesitamos nuevos estímulos fiscales o monetarios. Esta recuperación se sostendrá por su cuenta durante un tiempo", observa Daniel Laufenberg, subdirector y economista jefe de American Express Financial Advisors Inc. Pocos de los entrevistados, en todo caso, esperan que se repita el desempeño de fines de los 90, cuando un ciclo de auge impulsado por Internet llevó el desempleo a niveles históricos mínimos y las acciones a máximos históricos. Un 53% de los encuestados manifestó que el Promedio Industrial Dow Jones permanecerá en un rango de entre 10.000 y 11.000 puntos. Pero la mayoría atisba indicios de que la recuperación económica, que empezó a fines de 2001, ahora se está expandiendo al sector industrial y ayudando a la industria pesada. Swonk ha estado siguiendo de cerca el sector naviero y de transporte, donde las empresas han experimentado un importante repunte. FedEx Corp., por ejemplo, anunció hace poco un alza del 47% en sus ganancias netas del cuarto trimestre, lo que atribuyó a un alza en los envíos mundiales. Swonk dice que eso es evidencia de que las empresas están reponiendo inventario y comprando nuevos equipos para satisfacer la demanda. El propio economista de FedEx, Gene Huang, concuerda: "El sector industrial parece estar liderando el actual ciclo de crecimiento". El Departamento de Comercio de EE.UU. reveló la semana pasada que las utilidades de las empresas crecieron más de un 30% en el primer trimestre, frente a igual lapso del año previo. Los economistas esperan que las ganancias suban un 18,4% este año. Eso, combinado con un cambio de actitud de los ejecutivos de las compañías hacia el gasto y la inversión, explica por qué un 87% de los economistas consultados por The Wall Street Journal dijo que el gasto de las empresas será el principal motor del crecimiento en EE.UU. en el segundo semestre. Pero si las empresas se transforman en el principal motor de la economía estadounidense, los consumidores podrían beneficiarse de dos maneras importantes: más trabajos y mayores ingresos. Los economistas consultados esperan que el desempleo descienda a medida que crecen las contrataciones, para caer lentamente al 5,4% hacia fines de años y al 5,2% para el próximo año. Eso, a su vez, debería conducir a un mayor gasto de los consumidores. Aun el más pesimista de los economistas consultados, Edward Leamer, de la Universidad de California en Los Ángeles, cree que la recuperación seguirá adelante, si bien no comparte el optimismo del resto de sus colegas sobre la inversión de las empresas. "Las empresas reaccionan a los altibajos de los consumidores, no al revés", afirma. De todos modos, Leamer proyecta una expansión de un respetable 3,2% en el tercer trimestre y de un 3,1% en el cuarto. El alza de las tasas de interés tampoco quita el sueño a los encuestados, al menos de momento. La mayoría anticipa que la tasa interbancaria suba al 2% hacia fines de este año y al 3% para mediados de 2005. El miércoles, la Reserva Federal subió la tasa en un cuarto de punto, de un 1% a un 1,25%. Se trata del primer incremento en cuatro años y se espera que la Fed repita la dosis. Los economistas esperan que, como reacción, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años, que se usa para fijar la deuda de largo plazo, como tasas hipotecarias y préstamos a empresas, alcance el 5,14% a fines de este año y el 5,42% para junio del año entrante. El jueves, el rendimiento del bono a 10 años rondaba el 4,61%. En cuanto a la inflación, las opiniones son menos consensuadas. Aunque la mayoría de los economistas señalan que las actuales presiones inflacionarias no perdurarán y se deben a factores temporales, un número casi igual de economistas aluden a la inflación y a los atentados terroristas como sus mayores temores acerca de la economía estadounidense. "Lo que vamos a seguir con mayor atención en el segundo semestre es si la Fed se moverá con la suficiente celeridad para eliminar cualquier expectativa inflacionaria", dice James Meil, economista de Eaton Corp. |