Por Oliver Galak - A diferencia de anteriores procesos electorales, no hay esta vez entre los empresarios demasiada incertidumbre sobre el futuro. Sea porque descuentan la reelección de Cristina Kirchner o porque no creen que un cambio de gobierno altere significativamente las condiciones macroeconómicas, lo cierto es que la mitad de los hombres de negocios prevé una situación igual para los próximos seis meses y un 28% augura un escenario mejor. Sólo un 22% se prepara para moverse en un contexto económico peor que el actual. Los datos surgen de la encuesta semestral de expectativas de ejecutivos que realiza el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) entre sus asociados. En líneas generales, las empresas pronostican un crecimiento en sus ventas, una cierta estabilidad en su nivel de empleo y exportaciones y una disminución de sus inversiones. El tema de las inversiones surge entre el empresariado frente a una situación en la que emerge la preocupación por la competitividad. Las compañías operan hoy con una muy alta ocupación de la capacidad instalada: el 52% usa más del 85% de su capacidad (y 5 de cada 6 empresas superan el 70%). Las opiniones sobre cómo promover la inversión no son unánimes, aunque cerca de la mitad de los consultados se inclina por opciones como: política fiscal pro inversión (en línea con el plan de medidas que acaba de anunciar Brasil), el establecimiento de reglas de juego claras, la eliminación de impuestos distorsivos y el financiamiento de largo plazo. "Es claro que están viendo que hay un cambio de ciclo en el sentido que todos apuestan a más competitividad y mayor productividad, mientras que antes eso venía dado por el tipo de cambio", dijo a LA NACION el economista Dante Sica, de la consultora abeceb.com, al comentar la encuesta. "Están sintiendo una pérdida de competitividad. No esperan una mejora en las exportaciones y creen que todo el crecimiento va a venir por las ventas al mercado interno", agregó. El 18% de los ejecutivos prevé para el próximo año una disminución leve de sus inversiones y el 15% anticipa una disminución significativa. En octubre último, esa posición era sostenida por el 17 y 1 por ciento, respectivamente. Por el contrario, los que se preparan para aumentar sus inversiones bajaron de 28 a 22 por ciento. De todos modos, la masa total de inversiones sobre facturación no ha sufrido un gran cambio respecto del último año: pasó del 13 al 12 por ciento. La contracara es el optimismo en cuanto a ventas. El 52% anticipa un crecimiento, contra sólo el 19% que prevé una caída. El panorama, no obstante, se moderó levemente de lo registrado en octubre, cuando los optimistas en ventas eran 62% contra un 12% de pesimistas. En empleo, se mantiene un leve predominio de los optimistas (26% contra 21%), mientras que en exportaciones ocurre lo contrario (19% anticipa una reducción, contra el 13% que pronostica un aumento). Sobre esto último, Sica opina que está relacionado con "la pérdida de competitividad de empresas que deben afrontar una suba de costos en dólares de entre el 10 y el 15 por ciento", muy por encima de lo que ocurre en otros países. De la encuesta surge que el 30% registró un aumento de los salarios de entre 5 y 9 puntos por encima de lo que aumentaron los precios de sus productos. Y otro 26% dijo que la mano de obra aumentó más de 10 puntos por encima de sus precios (contra el 18% que dijo lo contrario). Indiferencia electoral La encuesta fue realizada entre 275 socios de IDEA y respondieron representantes de grandes, medianas y pequeñas empresas, nacionales y multinacionales, pertenecientes a diversos sectores. Eduardo D'Alessio, presidente de la consultora que desarrolló la encuesta, explicó que el único sector que puede haber estado "subrepresentado" por tener menos socios en IDEA es el agrícola. "Esta es la encuesta preelectoral que menos se ve alterada por los comicios", comentó D'Alessio. "No se ven tensiones en la economía como para que un cambio de gobierno produzca un cambio en las variables que afectan a las empresas. En los últimos semestres, las mediciones mostraron que los empresarios esperan que todo siga igual dentro de una situación buena, y después la realidad ha convalidado esa expectativa. Se puede decir que hoy hay una predictibilidad de la economía." Cuando se les pide evaluar el desempeño de la economía durante el último semestre, el 37% de los ejecutivos ha brindado una visión positiva, contra el 24% que dio respuestas negativas y un 39% que dijo que no hubo cambios. |