Por Alberto Armendariz (Corresponsal en Brasil) - RIO DE JANEIRO.- Tras anunciar un millonario programa de incentivos fiscales para apuntalar su industria y blindarla frente al ingreso masivo de productos chinos más baratos, el gobierno de Brasil rechazó que se trate de un paquete de medidas proteccionistas y descartó la posibilidad de devaluar el real para ganar mayor competitividad internacional. "La situación mundial actual es de emergencia, no podemos quedarnos parados", afirmó el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño, Fernando Pimentel, durante una conferencia con periodistas extranjeros en San Pablo, donde defendió el plan "Brasil más grande", que da US$ 16.000 millones en recortes y devoluciones de impuestos a las industrias brasileñas más sensibles (autos, textiles, calzados, muebles y software). Frente a la constante alza que viene sufriendo el real, por el exceso de dólares que llegan a Brasil para aprovechar las altas tasas de interés, Pimentel ha buscado que la presidenta Dilma Rousseff aplique más control de capitales y otras medidas para detener la sobrevalorización del real, que está afectando a la industria local. Según el último informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), la producción industrial se retrajo un 1,6% en junio y aunque en el primer semestre del año aumentó un 1,7%, el crecimiento es muy inferior al 16,2% registrado en 2010. Ante este panorama no faltan quienes creen que Brasil podría devaluar su moneda en cualquier momento. Sin embargo, Pimentel negó rotundamente esa posibilidad. "No habrá cambios en el corto plazo y tendremos una moneda fuerte por un largo período. Brasil entró en el grupo de países con una moneda fuerte y con cuentas fiscales equilibradas. Los empresarios van a tener que acostumbrarse a eso", señaló el funcionario. Además subrayó que la expansiva emisión de dólares por parte de EE.UU. está generando una "hecatombe" en las monedas de todo el mundo. Incentivos Pimentel además destacó que los incentivos a la producción de autos se darán dentro del marco del Mercosur y de los convenios con la Argentina y otros países que proveen autopartes. "Esta política respetará los acuerdos automotrices con México y la Argentina, e incluso la Argentina se beneficiará porque las cadenas productivas están integradas", afirmó. Además, precisó que en el caso de las compras gubernamentales, en las que se privilegiará a las empresas brasileñas, precisó que se respetarán las reglas de origen del Mercosur y se realizará un análisis riguroso de las ofertas. "No vamos a premiar la ineficiencia", aclaró. |