Wall Street puso fin ayer a su racha bajista al rebotar sus principales índices entre 0,3 y 0,9%, al cabo de una jornada en la que aparecieron en ese mercado las primeras señales de distensión. Pero los analistas no se confían: temen la reacción de los inversores una vez que S&P, Moody's y Fitch definan en los próximos días si EE.UU. es expulsado del club de los tomadores de crédito más confiables del mundo. Moody's ya hizo una primera evaluación poco tranquilizadora: podó el martes de "estable" a "negativa" la perspectiva de la nota AAA que ese país mantiene desde 1917. Se adelantó a lo que se sabría ayer: que ese día la deuda federal había crecido en más de US$ 238.000 millones, para llegar a los US$ 14,5807 billones, contra los US$ 14,5265 billones de 2010. No ocurría desde 1947. Pese a todo, tras una esquizofrénica sesión, Wall Street logró esquivar a última hora otra caída. De no haberlo hecho, habría marcado su racha bajista más prolongada desde 1978. Y aminoró la fuga hacia activos de calidad. Todo pasó mientras en Europa aumenta la presión sobre España e Italia, y Suiza bajó la tasas en un intento por combatir la apreciación del franco. Aquí las acciones operaron con bajas, pero los bonos en el Mercado Abierto Electrónico resistieron mejor. Hoy la atención estará puesta en el arribo de los balances del Macro y Tenaris. 100,4% Es el porcentaje que alcanzó la deuda de EE.UU. medida sobre su PBI. No superaba ese nivel desde 1947, es decir, en plena posguerra. Javier Blanco
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