Por DOLORES AYERRA - El pago de aguinaldos sirvió de trampolín para que los plazos fijos, que en junio habían sufrido una debacle, pudieran revertir esa tendencia el mes pasado. Según datos del Banco Central (BCRA), en julio las colocaciones a plazo en moneda nacional del sector privado se incrementaron en $ 2.240 millones. En concreto pasaron de $ 95.386 millones el 30 de junio a $ 97.626 millones al 29 de julio.
El avance es llamativo, teniendo en cuenta que en los meses previos el crecimiento de los depósitos a plazo se había estancado y que el proceso de dolarización por parte del público permaneció sostenido. En rigor, según estimaciones privadas, la salida de capitales entendida como la formación de activos externos alcanzó el mes pasado los u$s 2.300 millones, que se suman a los u$s 10.100 millones fugados en el primer semestre del año (que equiparó el total de la fuga de todo 2010).
Sin embargo, explicaron desde varias entidades financieras consultadas por El Cronista, la recuperación obedece en primer medida a un efecto aguinaldo. Los aguinaldos, que en realidad se pagan en junio, se terminan liquidando en julio y buena parte de ese flujo queda depositado en los bancos y se realizan nuevos plazos fijos, comentó el gerente de pasivos de un banco extranjero líder. En esta línea, desde otra entidad de primera línea agregaron que además de los aguinaldos, muchas empresas suelen recompensar a sus empleados con bonus extra a mitad de año y de ese caudal de dinero, buena parte habitualmente termina colocado en los bancos.
Por otra parte, los ejecutivos también destacaron la suba que registraron las tasas de interés el mes pasado. Debido a una menor liquidez en el sistema financiero, tasas de referencia como el calltasa interbancaria de un día o la Badlar tasa que pagan los bancos por sus depósitos mayoristas de más de $ 1 millón a 30 días se recalentaron. En el segundo caso, por ejemplo, se elevó hasta el 12% anual desde el 10,5% de principios de año.
Como consecuencia, muchas entidades decidieron trasladar esa suba a la captación de su fondeo y de esa manera, hacerse de una mayor liquidez. Tal como había anunciado El Cronista ediciones atrás, también como medida para blindar el traspaso al dólar, los bancos subieron durante el último mes las tasas que pagan por sus plazos fijos minoristas, en unos 100 puntos básicos, y acumularon así un ajuste de hasta 400 puntos en el último trimestre. Hoy un plazo fijo minorista a 30 días, no obstante, no llega a rendir más de 11% anual. La inversión no llega a cubrir ni de cerca la inflación ubicada en un 25% anual.
Con todo, en las entidades estiman que, sin efecto aguinaldo mediante, en los próximos meses los plazos fijos volverán a contraerse. Dicen que la dolarización se acelerará a medida que se acerquen las elecciones presidenciales del 23 de octubre. Entretanto, el dólar escaló tres centavos en julio, pasando de $ 4,14 a $ 4,17 y en lo que va del mes ya trepa más de un centavo y cotiza a 4,185 en la city porteña. Vale remarcar, sin embargo, que los dólares que se lleva el público no quedan dentro del sistema financiero. Los plazos fijo en moneda extranjera apenas se movieron en lo que va del año y en julio sólo subieron u$s 200 millones ubicándose en u$s 6.626 millones.