Por Javier Blanco - La plaza local confirmó ayer que, en circunstancias como las actuales, el grado de correlación que mantiene con Wall Street tiende a acentuarse, con sus costos y beneficios. Así, lo que anteayer habían sido pérdidas del 10% promedio (en una jornada en que Wall Street se hundió entre 5,5 y 7%), se transformaron ayer en recomposiciones del 4,6% promedio, casi en línea con las subas del 4 al 5,3% de los índices de Nueva York. Fue el saldo de otra rueda de extrema volatilidad que había arrancado con las bolsas, ensayando un rebote que amenazó con esfumarse apenas la Reserva Federal reconoció que a la economía de Estados Unidos le costará recuperarse, pese a lo cual descartó la aplicación de nuevas medidas de estímulo. Pero esa aparente decepción resultó ser un paso atrás para saltar apenas el mercado advirtió que ese organismo había tomado un inédito compromiso por mantener el costo del dinero muy barato hasta mediados de 2013... Lo que se vivió de allí en más fue la contracara de la ola de ventas de anteayer: un aluvión de compras que, en algunos casos (como Galicia aquí), hizo que algunos precios recuperen en una hora el 66% de lo cedido 24 horas antes. Las dudas no se disiparon. Lo demuestra el ajuste al 2,26% (-8 pb) de la tasa a 10 años en EE.UU. Pero lo que pareció confirmarse ayer es que, pasada la histeria, quedará un dólar débil por más tiempo del previsto hasta ahora... 0 a 0,25 El nivel al que se comprometió mantener la tasa de referencia la Reserva Federal de EE.UU., al menos hasta mediados de 2013.. |