Por LEANDRO GABIN - Después la estrepitosa caída de los mercados el lunes, cuando el BCRA debió vender u$s 230 millones, ayer la autoridad monetaria en un contexto de rebote generalizado en las bolsas igualmente tuvo que soltar u$s 80 millones. Desde el Ministerio de Economía, Amado Boudou salió a pronosticar que la cotización del dólar va a continuar muy tranquila, porque el Gobierno va a tomar todas las medidas necesarias para separarnos de la crisis internacional. Pero no todos concuerdan con la visión del funcionario. Actualmente el tipo de cambio spot, el que se opera en el mercado mayorista (leáse bancos y grandes empresas) está en $ 4,1570. La aceleración de la dolarización de carteras está haciendo que los bancos eleven sus pronósticos para el dólar de acá a fin de año. Incluso ayer mismo, cuando Boudou sostenía que el billete iba a estar planchado, HSBC incrementó su estimación de tipo de cambio. La subió de $ 4,15 a $ 4,28. Pero esta entidad no es la que prevé mayor devaluación. Según los bancos que informan sus cálculos a Bloomberg, la estimación más elevada es la del Standard Chartered que pronostica un dólar a $ 4,38 a fines del 2011. Bank of Amercia-Merrill Lynch, JPMorgan y Barclays Capital estiman hasta $ 4,35 el valor del dólar mayorista en la Argentina.
En cualquier caso, éstos prevén una devaluación desde los precios de hoy a diciembre de este año de unos 20 centavos (alrededor de un 5% adicional).
La gran mayoría cree que para evitar presiones en épocas de elecciones, el BCRA tratará de mantener la suba del tipo de cambio lo más acotada posible. Después de octubre, para Wall Street, es otra historia. UBS, BBVA y BofA son los que creen que habrá una mayor devaluación. De hecho se ven pronósticos para el 2012 de hasta $ 5 por dólar, entre los 14 bancos que releva Bloomberg.
La incertidumbre electoral que rodea a la presidenciales de octubre y una apreciación del tipo de cambio real son los impulsores de una mayor demanda de dólares. El banco central ha permitido que el ritmo de devaluación nominal del peso se acelere al mismo tiempo que vende más reservas con el fin de absorber la demanda de dólares. La presión por parte de la demanda aumentará a medida que avance el segundo semestre como consecuencia de la menor oferta de dólares por cuestiones estacionales. El actual nivel de demanda de dólares, en medio de una baja oferta, probablemente se traducirá en un peso más débil, explicó el informe de HSBC publicado ayer. La batería de medidas que podría tomar el Gobierno son las ya conocidas: aumentar el control sobre los capitales, incrementar la venta de dólares en el mercado spot o dejar devaluar el tipo de cambio nominal.