El dólar cayó hasta sus mínimos de las últimas tres semanas frente al euro después de que las cifras de creación de puestos de trabajo en EE UU decepcionaran a los inversores al ni siquiera alcanzar la mitad de las previsiones del mercado. El dato penalizó con fuerza a un billete verde sostenido en los últimos días por las expectativas de que la Reserva Federal pudiera elevar más de lo esperado los tipos de interés. La calma dominó el mercado de divisas hasta la publicación de esta referencia macroeconómica en EE UU. La decepción cundió entre los inversores al conocerse que la primera economía mundial tan sólo había sido capaz de crear 112.000 nuevos puestos de trabajo, frente a unas previsiones que apostaban por cifras en torno a 250.000.
La recuperación experimentada por el dólar frente a la divisa europea desde que alcanzara sus mínimos históricos en febrero tiene mucha relación con las cifras de empleo. Durante los dos primeros meses del ejercicio, la economía de EE UU mostró una clara debilidad en el plano laboral, lo que repercutió negativamente en el comportamiento de la divisa. Junto con el déficit, el problema del empleo hacía que las cifras de crecimiento económico en Estados Unidos cayeran en saco roto.
El repunte del dólar comenzó en marzo, cuando la capacidad de creación de nuevos empleos resurgió en EE UU. A raíz de las sorprendentes cifras de marzo y abril, comenzó a hablarse sobre la posibilidad de una subida de los tipos de interés, aun cuando la Reserva Federal había manifestado en una de sus primeras reuniones del año mantener si cambios el precio oficial del dinero hasta el próximo ejercicio.
El pasado miércoles, la Reserva Federal decidió elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, por primera vez en los últimos cuatro años, y además dejaba la puerta abierta a nuevas revisiones. Con el actual dato de empleo, esto queda en entredicho y los inversores ya no tienen tan claro que vayan a presenciar un rosario de subidas de tipos de interés, de aquí a final de año.
El euro recuperó algo más de un 1% frente al billete verde y se situó levemente por encima de la barrera de 1,23 dólares, con un máximo intradía de 1,2307. El cambio oficial fijado por el Banco Central Europeo (BCE) fue de 1,2148 dólares.
Los expertos consideran que los inversores han perdido todos los estímulos con los que contaban para apostar por el dólar. A partir de ahora, la actitud de la Reserva Federal, en lo que se basó buena parte del repunte, al menos en las últimas semanas, parece mucho menos clara.
También el yen recuperó frente al dólar, aunque con mucha moderación. La Bolsa de Tokio perdió hoy terreno de forma notable, castigada por los valores de la nueva economía.