La presidenta Cristina Fernández instó ayer a los empresarios a incrementar sus inversiones para acompañar la demanda que, dijo, genera el Gobierno, y pidió que sustituyan importaciones. Cristina aprovechó la inauguración de una planta de la empresa de computadoras Banghó para llamar al empresariado a sustituir productos importados. Estamos haciendo estas cosas para que los que antes importaban, ahora produzcan en Argentina, sostuvo. El Ministerio de Industria aportó datos a esa frase: la producción local de computadoras se llevó el 18% del mercado el año pasado y alcanzará el 42% en 2011, indicó la cartera que conduce Débora Giorgi. Además, la Presidenta reclamó más inversiones para que la mayor demanda no se convierta en aumento de precios. Dijo que es política del Gobierno impulsar la inversión para sostener la oferta y agregó que la demanda también la estamos haciendo nosotros con las políticas sociales. Luego, disparó: Lo que necesitamos es que los empresarios inviertan para sostener la oferta que esa demanda tiene y no tener las tensiones propias en la economía y en los procesos de crecimiento, en alusión a la inflación, esa palabra prohibida erradicada del diccionario kirchnerista. Los dos pedidos de Cristina al empresariado (inversión y sustitución de importaciones) son coincidentes con el rumbo que tomará el modelo, según sus defensores. El discurso económico oficial señala que el principal desafío económico en los próximos años es la balanza comercial, que se achica. Este año, a pesar de la proliferación de medidas proteccionistas, caerá 20% respecto de 2010, hasta los u$s 10.000 millones, según estimaciones oficiales. Que todos sepan que no es magia, no es viento de cola, no es suerte; es trabajo, esfuerzo, inversión administración y gestión correcta de los recursos, prosiguió Cristina. Luego mencionó algunas inversiones de los empresarios y la colocación de un bono por parte de la eléctrica Transener por u$s 150 millones, ayer, en un mundo que se derrumba estrepitosamente, lo que refleja la fortaleza de la economía argentina. Por último reconoció que existe una Argentina de contrastes, y concluyó: Tenemos que hacernos cargo de eso y seguir trabajando para seguir achicando la brecha social. |