| Por Javier Blanco - Tras el fuerte ajuste de las semanas anteriores y la recuperación ensayada días atrás, los mercados mundiales parecen haberse instalado en una meseta, a la espera de nuevos datos que les permitan intuir mejor la situación real de la economía mundial. Esa idea pareció fortalecerse ayer, cuando la evolución de los precios en los mercados centrales lució más vinculada con datos corporativos que a informaciones de la macroeconomía. La jornada dejó cierres mixtos en Wall Street (neutro el Dow Jones, levemente alcista el S&P y bajista el Nasdaq porque Dell redujo sus previsiones de ventas) y Europa (arriba Milán, París y Madrid; abajo Londres y Fráncfort) entre renovados signos de cautela global que se dejaron ver, por ejemplo, en otro recorte de la tasa de rendimiento a 10 años del T-Bonds, que cayó del 2,22 al 2,15% y un nuevo aumento en el precio del oro ( 0,36%). En la región, y la plaza local, primó la selectividad con los bancos como principales beneficiarios. Subió 1,4% el Bovespa paulista con el Banco do Brasil ( 3,3%) como guía, pero fue más módico el desempeño del Merval ( 0,34%), con el Grupo Galicia ( 1,6%) y Siderar (1,25%) como sostenes. Más activos, los negocios con bonos que se cursan por el Mercado Abierto Electrónico (MAE) dejaron mayoría de subas con los cupones del PBI ( 1% promedio) como repetidas estrellas. 0,49% Volvió a avanzar el oro en Nueva York, al cotizar la onza a US$ 1793,80, con lo que marcó un récord por segunda rueda consecutiva.. |