Por IGNACIO OLIVERA DOLL - El recuerdo está latente. La convulsión de los últimos días en los mercados multiplicó el pánico por su estrecha cercanía con la mayor crisis que la economía global sufrió en 70 años, tras la quiebra del gigante Lehman Brothers. Así y todo, la Argentina podría quedar otra vez al margen del caos. Pero por sus propias falencias, antes que por virtudes de la macro. Así lo considera el director de Santander Sociedad de Bolsa, Pablo Tavelli.
En una charla con El Cronista, el especialista en renta variable explicó que el actual derrumbe de los mercados, frente al escenario recesivo que se espera para Estados Unidos, difiere del que se sufrió tres años atrás: La diferencia es que hoy no existe el temor a una caída generalizada de bancos. Hoy lo que está en discusión, antes que el futuro de los bancos, es el hecho de que estemos yendo hacia una larga recesión en Estados Unidos. Los inversores se preguntan de qué manera se logrará un crecimiento sustentable si éste aún no fue posible con los estímulos fiscales, dice.
El banquero cree que, en este contexto, la Argentina podrá aprovechar una carencia: El interés inversor internacional en el país hoy es escaso. Mínimo. Si bien parece bastante loable que en este contexto la Bolsa porteña haya caído sólo 4%, esto sucede porque Argentina es un mercado que está bastante aislado y tiene volúmenes mínimos, opina. Y completa: El mercado hoy no tiene ni inversores institucionales locales que puedan moderar una caída, ni inversores internacionales. Argentina tiene un volumen muy pequeño, y está poco relacionada con lo que pasa en el mundo.
Para ilustrarlo, Tavelli siempre saca a relucir un recuerdo: un lunes de octubre de 1987, el Dow Jones cayó 22%, pero la bolsa argentina fue la única que subió en el mundo. Eso sucedió porque en esos años estábamos en la órbita de Plutón, dice. Hoy, parece, estamos en la órbita de Júpiter. La Argentina es un mercado aislado. La correlación que tiene con el mundo es más baja.
Para Tavelli, hoy se percibe que el inversor extranjero no vislumbra que la Argentina implemente algún cambio en el control de capitales y vuelva a formar parte de los emergentes: A juzgar por los resultados de las primarias, parece ser en los próximos años la Argentina no cambiará para salir de la calificación de mercado de frontera, concluye.