El temor a una nueva recesión mundial reapareció con fuerza ayer y los mercados contestaron con un desplome que llegó hasta el 6%. Una sumatoria de noticias desalentadoras dispararon otra vez el malhumor. Por un lado, trascendió que la Reserva Federal de EE.UU. vigila con preocupación a las filiales de los mayores bancos europeos en su país ante la posibilidad de que la crisis de deuda del Viejo Continente termine infectando al sistema bancario estadounidense. Esto pulverizó a los bancos en la bolsa de Francia, que derrapó 5,5%.
Tampoco ayudó que los analistas de Morgan Stanley revisaran a la baja su previsión de crecimiento mundial. Hoy anticipan una expansión de 3,9% para 2011 cotra un 4,2%, mientras que para 2012 la proyección pasó del 4,5% al 3,8%. El panorama fue particularmente sombrío para la zona euro donde esperan un crecimiento de apenas 1,7% este año y 0,5% el próximo. Nuestras previsiones revisadas muestran a Estados Unidos y a la Eurozona rondando peligrosamente la recesión, estimaron los especialistas.
Los datos económicos de Estados Unidos trajeron aún más nerviosismo de los mercados. Los precios al consumidor se incrementaron un 0,5% en julio, más de lo que preveían los analistas, y también aumentaron las nuevas inscripciones para recibir el subsidio por desempleo en la segunda semana de agosto. A su vez, la actividad fabril en la costa este se derrumbó a un mínimo en dos años y medio. Con el crecimiento en algunas economías avanzadas cerca de su punto mínimo, hay un riesgo creciente de que algunas economías puedan volver a caer en recesión, estimó Lee Hardman, economista del Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.
Fue en ese contexto que ayer volvieron a repetirse las caídas estrepitosas. El Nasdaq cayó 5,22%, el Dow Jones perdió 3,7% y el S&P500 bajó 4,5%. En Europa, Atenas perdió 3,4%, Madrid 4,7%, Fráncfort 5,8%, Milán 6,1%, Lisboa 4,1% y Londres 4,5%.
Reflejo del mayor temor fue la suba del oro ( 2% hasta u$s 1.830) y principalmente de los bonos del Tesoro. El rendimiento del papel a 10 años llegó a caer a un 1,97%, perforando el umbral del 2% por primera vez, si bien cerró en 2,08%.
La plaza local no pudo evitar la debacle global y terminó fuertemente en negativo. El índice Merval cerró en los 2.870,49, con un derrumbe de 4,11%. Así, borró toda la ganancia que había dejado la recuperación que tuvo tras el estallido del lunes y miércoles de la semana anterior.
De hecho, por cuestiones operativas el mercado local estuvo cerrado desde las 15 hasta las 16 debido a problemas técnicos en el SINAC (el sistema por donde operan las sociedades de bolsa). Entre los papeles que más bajaron se ubicaron Mirgor (-6,57%), Tenaris (-5,98%) y Edenor (-5,78%), mientras que solamente Banco Patagonia cerró en alza (2,44%) tras la aprobación por parte de la CNV de la OPA que realizará tras ser adquirido por Banco do Brasil a comienzos de año.
El margen de maniobra de la Bolsa local quedó restringido a cerca de cero. Todo pasó por la reacción que tuvieron los índices de Wall Street y las bolsas europeas, explicó Portfolio Personal.
En estas condiciones el Merval debería romper niveles mínimos y focalizar la atención en un soporte de 2.500 puntos, comentó Marcelo Paccione analista de la consultora ConsultCapital.
En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), con un buen caudal de negocios, los bonos también anduvieron en negativo. Como se replantea la salud de la economía global, los cupones atados al PBI fueron los más damnificados. De hecho, el warrant en dólares perdió 3,44% mientras que el emitido en pesos cedió 3,53%. En los títulos públicos, lo peor pasó por el Bogar 2018 que tropezó 1,25%. El riesgo país subió 1,23% hasta los 738 puntos.
El mercado reflejó la sensibilidad de los inversores al temor de una recesión global, señaló Leopoldo Olivari operador de Bacqué Sociedad de Bolsa. Fue un día muy particular porque el derrumbe de las bolsas internacionales no le dio chance a nuestros activos de ensayar algún rebote, agregó.