Por JUAN CERRUTI - La crisis financiera internacional volvió ayer a afectar a los principales vasos comunicantes con la economía argentina. El real brasileño se depreció frente al dólar (y en consecuencia respecto al peso) y los commodities agropecuarios que vende el país al mundo cerraron con caídas generalizadas, aunque en el caso de la soja, leve.
El real se devaluó 0,96% en medio de la incertidumbre económica global y terminó a 1,599 por dólar, impulsado por la aversión al riesgo que volvió a empujar a los inversores hacia los activos más seguros, cómo la divisa estadounidense o el oro. En tanto, entre los granos la soja perdió 0,4% y cerró a u$s 500 la tonelada, mientras que el trigo se hundió 2,5% y el maíz cedió 1,4%.
Para la Argentina es central sostener el ingreso de divisas vía el comercio exterior, en un contexto de marcada salida de capitales que este año podría orillar los u$s 16.000 millones. Para ello, claro, se requiere sostener la competitividad cambiaria ahora amenaza por una potencial depreciación del real además de la continúa inflación interna y mantener el nivel de precios de los commodities agropecuarios, en particular de la soja.
También es vital que los principales compradores del país sostengan su crecimiento. Por eso se monitorea de cerca el comportamiento de Brasil, principal socio comercial del país, que el miércoles informó que por primera vez desde diciembre de 2008 no registró crecimiento en su economía. Fue durante junio, según el índice de actividad económica del Banco Central de Brasil (IBC-Br), marcó una caída del 0,26% mensual. Ayer se informó que en julio la recaudación fiscal de Brasil tuvo un salto del 21% interanual, pero se debe a que contó con ingresos excepcionales de una serie de impuestos que había sido objetados previamente por la Justicia de ese país.
A todo esto, los países de la región aceleran medidas para coordinar una acción preventiva conjunta frente a las turbulencias financieras internacionales. Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se reunirán el miércoles próximo en Buenos Aires para evaluar medidas sincronizadas y revisar el proceso de integración del bloque. Los cancilleres de la Unasur se congregarán en el marco de un encuentro del Foro de Cooperación de América Latina- Asia del Este (FOCALAE), que sesionará desde el lunes al jueves.
Además de pasar revista al grado de integración entre los 12 países del bloque, los cancilleres analizarán la situación económica derivada de la renovada crisis mundial. El viernes pasado, los ministros de Economía y Finanzas del bloque acordaron formar un fondo anticíclico para enfrentar la crisis, sobre la base de las reservas internacionales de los bancos centrales regionales.
Además, el ministro de Economía, Amado Boudou, participará hoy del acto de cierre del seminario sobre los principios para el otorgamiento y toma de préstamos por parte de las naciones, que cuenta con el auspició de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la CEPAL.