NUEVA YORK.- Los crecientes temores a una nueva recesión global y la inquietud por la salud financiera de los bancos europeos se combinaron ayer para provocar otra jornada negra en los mercados, con derrumbes de hasta el 6% en algunas bolsas. Luego de algunas sesiones de relativa calma, Wall Street cerró con una fuerte caída, siguiendo la tendencia de las bolsas europeas, que operaron durante todo el día en rojo. El Dow Jones perdió el 3,68% -perforó la barrera de los 11.000 puntos-; el Nasdaq, el 5,22%, y el índice Standard & Poor's 500 declinó un 4,46%. Las bolsas europeas habían abierto con pérdidas moderadas, pero la tendencia bajista se intensificó al mediodía. L a bolsa de Milán lideró la caída del nuevo jueves negro en Europa, con pérdidas del 6,15%, seguida por la de Fráncfort, que cayó el 5,82%, su mayor descalabro desde noviembre de 2008. París cedió el 5,48%; Madrid, el 4,70%, y Londres, el 4,49%. La fuerte reacción a la baja de los mercados fue provocada por varias informaciones inquietantes, que despertaron los viejos fantasmas que habían hecho tambalear a las bolsas la semana pasada. Así, agosto va camino a convertirse en uno de los meses más volátiles. Por un lado, según The Wall Street Journal, la Reserva Federal de Nueva York está preocupada por la capacidad de las filiales norteamericanas de los bancos europeos para mantener un nivel adecuado de liquidez, en caso de que sus casas centrales deban repatriar capitales súbitamente (ver aparte). Por otra parte, los inversores recibieron muy negativamente la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento mundial realizada por el banco norteamericano Morgan Stanley. Según sus nuevas estimaciones, este año será del 3,9% (en lugar del 4,2 % previsto anteriormente) y en 2012, 3,8 % (desde el 4,5%). Las economías de Estados Unidos y Europa están "peligrosamente próximas a una recesión", dijo Morgan Stanley en su informe. "No hace falta mucho más para inclinar la balanza", agregó. El banco norteamericano también rebajó sus pronósticos respecto a China, la economía emergente que hasta ahora ha impulsado el crecimiento de otros países, como Alemania, locomotora de la Unión Europea. La caída en Wall Street parece indicar un regreso de la volatilidad que ha caracterizado el mundo de las finanzas desde el 21 de julio pasado. Las acciones, sin embargo, habían estado relativamente tranquilas esta semana debido a una serie de buenos resultados de las empresas. Desempleo"¿Vamos a entrar en recesión? La mayor parte del mercado esperaba un crecimiento lento y sostenido, pero las estadísticas y la situación financiera aquí y afuera han trastocado esa idea", dijo Richard Weiss, gestor de fondos de American Century Investments, en California. Los últimos datos económicos conocidos apuntan a que Estados Unidos, la mayor economía del mundo, podría entrar de nuevo en recesión: aumentó la solicitud semanal de subsidios por desempleo, subió la inflación y se contrajo a su nivel más bajo en dos años la actividad industrial de la región de Filadelfia, que mide la actividad manufacturera y es un indicador de referencia. Muchos inversionistas colocaron su dinero en bonos del Tesoro norteamericano y en el principal valor de refugio actual, el oro. El metal subió 32 dólares la onza (llegó a 1826 dólares, casi 600 más que hace un año), mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajó del 2,16% al 2,03%, su piso histórico. En tanto, el euro retrocedió drásticamente ayer frente al dólar. La moneda europea se cotizó a 1,4337 dólares contra 1,4428 dólares de la víspera. "Es otro caso de pánico en los mercado", opinó Gene Peroni Jr., gerente de portafolios en Advisors Asset Management. "Los inversionistas están reaccionando precipitadamente sin hacer preguntas", añadió. La preocupación por la coyuntura global también contagió a las bolsas de América latina. En Buenos Aires, el índice Merval cayó el 4,11%, con lo que acumula una baja del 18,54% en lo que va del año. Además, la tendencia declinante de los activos provocó un aumento del riesgo país argentino (27 puntos, a 755) y fue acompañada por el mercado de cambios, que registró niveles mínimos del peso frente al dólar ante tomas de posiciones en divisas a modo de coberturas. En tanto, San Pablo, la principal plaza de la región, perdió el 3,52%, y México, el 2,36%. Las bolsas asiáticas también habían cerrado con pérdidas, aunque más moderadas que las europeas y americanas. Tokio cayó el 1,30%; Seúl, el 1,70%, y Shanghai, el 1,66%. Por otra parte, el precio del petróleo bajó 4,11 dólares por barril, a 83,47 dólares, ante la previsión de que la frágil situación económica mundial afectará la demanda. |