Al mismo tiempo, las preocupaciones por la salud de la economía global mantenían a los inversores sensibles al riesgo.
Las principales monedas operaban dentro de recientes rangos, ya que los mercados seguían a la espera de un discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, del viernes en el que hará su última evaluación sobre la economía estadounidense y podría referirse a medidas adicionales para estimular el debilitado crecimiento.
El año pasado, Bernanke usó la reunión para presentar la idea de un programa de alivio cuantitativo mediante la compra de bonos por 600.000 millones de dólares, que pasó a ser llamado QE2, el que inyectó dinero y confianza a los mercados.
"Creemos que la mayoría de la gente no está esperando un QE3 y está más inclinada a una operación de giro donde la Fed incrementaría la maduración de su portafolio al comprar activos de más largo plazo", dijo Kiran Kowshik, estratega de divisas de BNP Paribas.
"El mercado no parece estar esperando demasiado, por lo que si Bernanke toma medidas más decisivas, el dólar debería liquidarse ampliamente ya que apoyaría el comportamiento de búsqueda de riesgo", agregó.
El dólar caía un 0,2 por ciento contra el yen JPY= a 76,47 yenes, ignorando el anuncio de Japón de una nueva línea de crédito para facilitar que las compañías adquieran firmas en el extranjero y sus necesidades de energía y materias primas en el exterior.
"El esquema trata los síntomas pero no el tema estructural, por lo que no va a tener ningún impacto en apoyar la paridad dólar/yen", comentó Todd Elmer, estratega de monedas de Citi.
Operadores reportaron demanda cerca de 76,00 y ofertas de exportadores por sobre los 76,80.
El dólar/yen tocó un mínimo récord de 75,94 el viernes, pero los operadores estaban temerosos de vender más dólares que pudieran obligar a la autoridad japonesa a intervenir vendiendo yenes por segunda vez este mes para frenar la fortaleza de su moneda.
El yen sufrió una breve ola de ventas después de que Moody's rebajara la calificación de Japón, culpando a un incremento de la deuda desde la recesión global del 2009 y la puerta giratoria de líderes políticos que ha perjudicado la efectividad de las estrategias económicas.
El euro EUR= revirtió sus pérdidas iniciales para subir un 0,1 por ciento en el día a 1,4460 dólares.
Operadores reportaron una demanda persistente de instituciones soberanas de Asia, pero la participación en monedas importantes se mantenía baja.
El euro cotizaba con leves cambios contra el franco suizo en 1,1415 francos EURCHF=, por arriba de un mínimo histórico registrado a principios de mes de 1,0075, ya que las medidas de liquidez del Banco Nacional Suizo que apuntaban a frenar la fortaleza del franco contuvieron el apetito del mercado por la moneda como refugio.