Por Francisco Olivera - Hugo Biolcati entró último en el almuerzo y se sumó a una conversación ya planteada. Una alegoría político-empresarial perfecta. No habían servido todavía el mini coulibiac de salmón tibio de primer plato, y el ruralista más resistido en la Casa Rosada se acopló entonces a lo que en ese momento postulaba José Ignacio de Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA): quedan, guste o no, cuatro años de un gobierno que ha tenido dificultades en la relación con el establishment y la opción es recomponer el diálogo o esperar que empeore. No hubo disidencias. Se buscará lo primero, aunque cueste. Fue la conclusión más importante a que arribaron los representantes del Grupo de los Seis (G-6), entidad que agrupa a los sectores más importantes de la economía, tras un encuentro en la Bolsa, el primero después del arrasador triunfo de Cristina Kirchner en las elecciones primarias. "¿Qué hacemos con los periodistas", se oyó detrás de esa puerta. Segunda metáfora del mediodía. Afuera esperaban cronistas que habían sido convocados por la entidad anfitriona, probablemente sin consultar con el resto. "No habíamos acordado eso, nunca hay periodistas", explicó después a este diario uno de los presentes. Resultado: Biolcati, Mendiguren, Jorge Brito (bancos de capital privado argentino) y Carlos Wagner (Cámara de la Construcción) bajaron a las apuradas, como a la cuenta de tres, mientras Carlos de la Vega (Cámara de Comercio) se detenía a hablar con los medios. Ultimo salió Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa, que resumió en su primer párrafo el contenido de la charla. "Hablamos fundamentalmente sobre la elección del 14 de agosto y las implicancias de esa elección. Es evidente que hubo un pronunciamiento de la sociedad a favor del modelo. Y de lo que tratamos es de ver cómo mejoramos ese modelo", dijo cerca de las escaleras. ¿Qué mejoras?, se le preguntó. "Se necesita mayor inversión y elevar la competitividad con financiamiento en mejores condiciones. Es fundamental que la Argentina regrese a los mercados de crédito y acuerde con el Club de París. Esto es personal pero, si yo fuera el Gobierno, tomaría los datos económicos, que están muy bien, y los sometería a la revisión del artículo IV del Fondo Monetario. Necesitamos volver a los mercados, salir de la condición de país fronterizo [según la clasificación de un índice de Morgan Stanley]. La Argentina tiene que ir a más y todos debemos contribuir a eso." La respuesta compendiaba parte de las inquietudes que se habían planteado adentro, mientras se servía lomo asado con papas y alcauciles y dos varietales de Luigi Bosca (malbec y sauvignon blanc) que la mayoría reemplazó por Coca-Cola Light. Viejas preocupaciones que se sumaron a la necesidad de una estrategia que permita tender un puente con la Casa Rosada. Se habló del ministro de Economía, Amado Boudou, como nuevo y efectivo nexo, y de la propia Presidenta, que abrió en estos tiempos un poco más, al menos para algunos, las puertas de la quinta de Olivos. "Es evidente que tenemos que cambiar el estilo -concluyó uno de los presentes-. Vienen cuatro años difíciles y no nos la vamos a pasar confrontando." Incluso Biolcati, habitualmente el más crítico, estuvo de acuerdo. Aunque la atmósfera en sectores afines al Gobierno indique que el ruralista deberá hacer tal vez algún esfuerzo más que sus pares. Lo habrá notado Gabbi al salir, cuando una movilera de un canal privado de acaudalada publicidad estatal lo sorprendió con una pregunta: "¿Cuál fue la actitud con Biolcati, teniendo en cuenta que forma parte de la oposición?". También productor agropecuario, Gabbi defendió al ruralista: "Biolcati no es de la oposición, es el representante legítimo de un sector de la economía". Trabajos para el GobiernoPero ¿cómo concretar el acercamiento? Ayer se ensayaron alternativas. Por ejemplo, conformar grupos de trabajo con técnicos de cada sector del G-6 para llevarle al Gobierno. Algo similar a lo que, desde hace tiempo, empuja Mendiguren en la UIA a través del economista Diego Coatz. "No confrontar, sino confluir -definió después De la Vega, otro de los que apuntaron coincidencias de la reunión-. Se tomaron decisiones concretas, como enviar una nota al GAFI [Grupo de Acción Financiera Internacional] para participar de una reunión de consultas previa a la calificación que se va a hacer en octubre." Los empresarios creen que esa situación podría complicar el crédito. Un periodista le preguntó a Gabbi por qué, si todo estaba tan bien como lo pintaban, la Bolsa argentina manejaba sólo 5 millones de dólares. "No hemos sabido generar confianza. Hay que generarla." ¿Y por qué hay fuga de capitales?, insistió La Nacion. "Es un vicio que tenemos los argentinos", dijo el dirigente, que invitó a todos a su escritorio y mostró datos de la Reserva Federal que ubican al país primero en el mundo en la tenencia per cápita de dólares fuera de EE.UU., con US$ 1300. Lo siguen Rusia (US$ 550) y China (US$ 39). |