SE HABRÍAN PERDIDO HASTA 5.200.000 TONELADAS La sequía que padecieron amplias áreas sojeras durante el último verano hizo que se redujera 20,5% el rendimiento de la cosecha, llegando sólo a 22,1 quintales por hectárea, muy lejos de los 27,8 quintales de la campaña anterior. Así lo estableció la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, cuando ya casi está completada la campaña 2003/04 y se llevan recolectadas 31,8 millones de toneladas de la oleaginosa en una superficie de 14,36 millones de hectáreas, sobre 14,5 millones sembradas.
Según la entidad, el clima seco y caluroso del verano afectó sensiblemente la productividad de los plantíos de primera siembra, pero impactó con más fuerza en los de segunda. "Bajo condiciones climáticas normales, la cosecha de 14,4 millones de hectáreas podría haber alcanzado un volumen récord en alrededor de los 37,0 millones de toneladas", estimó la Bolsa de Cereales. De esta forma, la sequía determinó la pérdida potencial de alrededor de 5.200.000 toneladas, afirmó la entidad cerealista.
La falta de agua afectó por igual a todas las zonas productoras, pero en forma más acentuada a la región occidental agrícola y a las provincias norteñas.
En la zona núcleo sojera del este de Córdoba, centro sur de Santa Fe, este de Entre Ríos y norte de Buenos Aires, que concentró el 38,6% del total cultivado, el rinde cayó 15,1%, reduciendo en 1,9 millones de toneladas el volumen logrado durante la temporada anterior. En cambio, en el centro norte de Santa Fe y Córdoba, "condiciones más desfavorables determinaron una merma del 34% en el rinde mientras que en las provincias del norte del país la caída fue del 19,1%". |