Por Javier Blanco - Una sensación de alivio se vivió ayer en casi todos los mercados del mundo, que, pese a cerrar con pérdidas un mes cargado de "malas nuevas", lograron esquivar quebrantos que en algún momento amagaron alcanzar grandes dimensiones. Las pérdidas, que alcanzaron el 11% promedio en Wall Street y se ampliaron hasta el 15% en la región (era el caso del Merval hace sólo 7 ruedas) o las plazas de Europa, se recortaron a la mitad en los mejores casos, pero a menos de un tercio en tantos otros, como el de la Bolsa porteña, que desde hace meses sufre la competencia "desleal" del dólar. La ola recuperadora, que alargó su vida en las últimas ruedas al crecer las expectativas en torno a un nuevo plan de estímulo de la Reserva Federal, consiguió sostenerse a duras penas ayer porque Wall Street sintió el golpe de una demanda que interpuso el gobierno de Obama para bloquear la venta de T-Mobile a AT&T. Hasta allí, los inversores se habían mostrado indiferentes a las señales contrapuestas emitidas por la macro: una creación de puestos de trabajo en el sector privado menor que la esperada (91.000 vs 100.000), pero las órdenes de compra a las fábricas se expandieron más de lo previsto. El día finalizó con alzas de medio punto en Wall Street (-4,5% promedio en el mes) y de apenas 0,2% en el Merval (-10,7% en agosto) por un rally de última hora. 20% Promediaron las pérdidas en agosto para las acciones de Tenaris y Edenor, los papeles más golpeados de la Bolsa local.. |