Por Javier Blanco - Si, como suele afirmarse con razonable pragmatismo, un hecho vale más que 1000 palabras, habrá que convenir que el Gobierno confirmó ayer que, al menos por ahora, no quiere más sorpresas con el dólar. Para evitar que la cotización reinicie un camino alcista, tras una semana de calma (lograda luego de millonarias ventas), en la víspera no trepidó en desprenderse de otros US$ 150 millones sólo para satisfacer adecuadamente la demanda privada y bloquear toda posibilidad de que esa presión se traslade a precios. La renovada apuesta oficial apunta a desactivar las crecientes expectativas en torno de una posible aceleración en el ritmo de devaluación del peso, las que, en buena medida, fueron reactivadas hace dos semanas por el propio Banco Central (BCRA) cuando convalidó -al no actuar- un alza de tres centavos en el precio mayorista de la divisa 24 horas después de que Brasil modificara por primera vez en más de 2 años su política monetaria para desalentar la mayor apreciación del real. "Sabiendo que no hay agente en la Argentina que no relacione el valor del dólar con el de la soja y el real, no se entiende qué quisieron hacer ese día. Y menos lo que hicieron después, porque todo lo vendido fue nada más que para volver el dólar al nivel de precio que tenía antes de ese día", recordó ayer a LA NACION un operador. Recogiendo el barrileteSólo un día después, el Central intentó enmendar lo que se juzga un error y debió acudir a la ayuda del Banco Nación y de la Anses para poner en marcha un operativo para "congelar" el precio del dólar en las pizarras en un intento de desalentar la demanda minorista, que sólo rindió frutos luego de volcar al mercado US$ 780 millones en 5 jornadas (había vendido US$ 1170 millones en todo agosto). Claro que el esfuerzo, que redujo en una semana en un 25% la demanda del público e incluyó un ajuste al alza de un punto y medio promedio en las tasas de interés (desempolvando un esquema ochentista) para aumentar el incentivo a mantenerse en pesos, corría el riesgo de volverse estéril ayer si el precio volvía a aumentar. Esto explica por qué ayer, y tras haber puesto nuevamente una oferta de US$ 100 millones para la venta en el segmento mayorista a $ 4,2050 apenas iniciadas las operaciones, la banca oficial "debió elevarla hasta los US$ 200 millones apenas notó que la oferta de los exportadores no acompañaba mientras la demanda seguía sostenida", dijeron operadores. Las persistentes ventas de los últimos meses, en un contexto en que las reservas además se usan para pagar la deuda, provocaron ayer una nueva baja de US$ 145 millones en esa tenencia, más allá de que el BCRA busca mostrarlas razonablemente estabilizadas tomando créditos con otros bancos centrales del exterior. Así se alejan cada vez más de los US$ 50.000 millones (están en US$ 49.451 millones), lo que ayuda a que aumenten las "presiones devaluatorias", coincidieron las consultoras Abeceb.com y Econométrica. PATRIMONIO DEL BCRA El BCRA se descapitalizó en $ 9100 millones en la primera semana de septiembre al aparecer en su balance la transferencia de utilidades (contables, no reales) al Tesoro, lo que supone monetizar ese déficit. Su patrimonio neto bajó de $ 48.380 millones a $ 39.250 millones y retrocedió a niveles de comienzos de año, pero en la entidad lo juzgan "perfectamente equilibrado".. |