El real, la moneda que sigue siempre de cerca la Argentina por el tamaño de sus intercambios comerciales con Brasil, cerró este viernes en 1,7320 unidades por dólar, con lo que acumuló una depreciación de 1,35% en la semana y de 7,9% en septiembre (que se suma al 2,7% de agosto). La depreciación del real se aceleró el 27 de julio pasado, cuando el ministro de Hacienda, Guido Mantega, anunció un impuesto del 1% para las apuestas al alza del real. El gravamen, según anunció aquella vez, recaerá sobre las operaciones de derivados cambiarios y se aplicará para contener la depreciación del real. Este viernes, un decreto firmado por la presidenta Dilma Rousseff explicó que el impuesto será calculado diariamente y que se aplicará sobre todas las alzas netas en el valor referencial de las llamadas posiciones largas en reales de los inversores en los mercados de derivados. Estas posiciones son apuestas que hacen los operadores a que la moneda local aumentará su valor frente al dólar. Según se dijo, el impuesto se aplicará a todos los derivados relacionados con la moneda, incluyendo los futuros del tipo de cambio y en apuestas separadas basadas en la diferencia de tasas de interés en reales brasileños y monedas extranjeras. El decreto aclara además que las posiciones largas netas en reales con un valor nacional de u$s 10 millones o menos están exentas del impuesto. Y que las reducciones en posiciones cortas en reales, o las apuestas a que el real se debilite, no estarán sujetas al tributo. Actualmente, la moneda brasileña registra una desvalorización del 2,5% en lo que va del año. La Argentina monitorea atentamente su evolución porque su mayor devaluación repercute seriamente en las exportaciones locales a ese mercado. Actualmente, por ejemplo, el 30% de las ventas de manufacturas domésticas tienen como destino Brasil. Y por eso sobre éstas los economistas estiman que el impacto sería elevado. Así y todo, hasta el momento la devaluación del real no parece haber tenido mayor efecto en la Argentina. Y en el equipo económico del Gobierno nacional ya hicieron trascender que trabajan con un target de depreciación del 15% para encender las primeras luces amarillas. |