El dólar continúa “tocado” por los últimos datos macroeconómicos publicados en EE UU, que han puesto en entredicho el ritmo de crecimiento de la primera economía mundial. Incluso el yen, que en las últimas sesiones había mostrado síntomas de debilidad, repuntó cerca de un 1% frente al billete verde después de conocerse que el Gobierno elevará sus estimaciones sobre la economía local. Por el momento, el dólar es incapaz de reaccionar ante las pérdidas que ha cosechado en las últimas sesiones frente al euro. Sin excesivos alardes ni datos macroeconómicos de relevancia, la moneda única se situó en sus máximos frente al billete verde desde mediados de marzo, al borde de superar la cota de 1,24 dólares.
El dólar aún acusa las decepcionantes cifras de creación de empleo que se publicaron a finales de la semana pasada. Por si fuera poco, el ISM no manufacturero que se conoció ayer también insufló preocupación a los inversores, ya que reflejó un descenso muy superior al previsto. Desde que la Reserva Federal elevara los tipos de interés por primera vez en cuatro años, el pasado 30 de junio, el dólar no ha levantado cabeza. Apenas tuvo tiempo de reaccionar al mensaje de la Fed, que dejaba la puerta abierta a más incrementos y de forma incluso más agresiva si las circunstancias lo hacían aconsejable, cuando llegaron las cifras de la creación de empleo.
Este hecho desmoronó el planteamiento de algunos inversores, que ya apostaban por un dólar alcista ante las previsiones que apuntaban a que los tipos de interés en EE UU podrían situarse cerca del 3% en apenas doce meses, lo necesario para combatir las presiones inflacionistas, que ayer volvieron a ponerse de manifiesto en uno de los datos desglosados del ISM del sector servicios. Sin embargo, los datos macroeconómicos conocidos ponen en duda la viabilidad de aplicar esta política.
Con una ascenso sostenido, el euro marcó máximos intradía de 1,2379 dólares. Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, la moneda única cotizaba en el entorno de 1,2365 dólares. El cambio oficial fijado por el Banco Central Europeo (BCE) fue de 1,2357.
El miembro del consejo de gobierno del BCE y presidente del Bundesbank, Axel Weber, ratificó ayer que los tipos de interés en la zona euro se encuentran en cotas “adecuadas”, lo que confirma una vez más que la subida del precio oficial del dinero en el Viejo Continente permanece lejana.
Con todo, el yen fue una de las estrellas del mercado, al recuperar cerca de un 1% frente al dólar. Los inversores reaccionaron ante las noticias de la prensa local que apuntan a que el Gobierno elevara sus estimaciones sobre la economía local. En las últimas sesiones, el yen había sido castigado por la incertidumbre política que se vive en Japón ante las elecciones a la Cámara Alta que se celebrarán el domingo, en las que el partido del presidente Junichiro Koizumi podría perder algunos apoyos, lo que retrasaría la puesta en marcha de algunas reformas.