Por Javier Blanco - Iba a pasar. Algún día Bernanke dejaría de lado el traje de superhéroe que tanto agrada a Wall Street. Pasó ayer, al término de la reunión mensual de la Reserva Federal y luego de que ese organismo anunciara, como se esperaba, que comprará otros US$ 400.000 títulos del Tesoro de Estados Unidos para inyectar liquidez y ayudar a reanimar a esa economía en el contexto de una serie de operaciones que implicarán arbitrajes de bonos cortos por bonos largos para, además, presionar más aún a la baja a las tasas. El mercado bautizó a este swap como "operación Twist". Y dejó en claro que no le gustó por el tobogán en que los cayeron los precios una vez confirmada la novedad. Para algunos, porque la medida resultará insuficiente. Para otros, porque el comunicado de ese organismo reconoció además, por primera vez en lo que va del año, que la economía estadounidense enfrenta "significativos riesgos". El saldo del efecto decepción fue desolador. Bajas del 2,5% promedio en Wall Street tras una ola de liquidaciones que se hizo furibunda en la última hora de operaciones. Peor aquí: bonos y acciones parecen no encontrar piso, pese a que la economía local, según el relato oficial, está a salvo. Se hundió 3,2% el Merval, pero entre 5 y 7% los papeles más líquidos. Y entre 5 y 6% los papeles en pesos a largo plazo, pese a que localmente el dólar está congelado ... 1,86%Es la tasa a 10 años en EE.UU., tras retroceder otros 8 puntos básicos ayer. Se ubica así en su menor nivel en más de 60 años.. |