Por Fernando Bertello - Después de los anuncios de inversiones para fabricar en el país, en el sector de la maquinaria agrícola importada aguardan que el Gobierno acelere la aprobación de licencias no automáticas para ingresar productos que, pese a los planes de producción local, seguirán entrando desde el exterior. En 2010, el sector compró en el exterior maquinaria agrícola por 450 millones de dólares. El Gobierno quiere achicar esa cifra, donde pesan, básicamente, cosechadoras y tractores. Para comparar, en estos rubros el componente importado es del 80 y el 65%, respectivamente, y la mayor parte de los productos proviene de Brasil. Las autoridades quieren más fabricación nacional antes de dar licencias. En abril pasado, CNH, perteneciente al grupo Fiat, presentó una inversión de 100 millones de dólares para hacer tractores y cosechadoras en Córdoba y el Gobierno comenzó a liberarle más permisos de importación. Es una política del Ministerio de Industria. Ayer, como anticipó La Nacion, fue el turno de John Deere, la mayor empresa mundial de maquinaria agrícola. Ante la presidenta Cristina Kirchner, autoridades internacionales de la firma estadounidense presentaron un plan hasta 2015 para ampliar su planta ubicada en Granadero Baigorria, Santa Fe. Allí tendrá una línea de montaje para siete modelos de tractores y cuatro de cosechadoras, hoy importados. Nunca hizo cosechadoras en el país y fabricó tractores por última vez en 1995. Ahora el inicio de fabricación está pautado para junio de 2012. Además, buscará llevar a 30.000 la producción anual de motores diésel que allí ya hace, duplicándola. "El Gobierno ha venido liberando licencias con cada promesa de inversión y, seguramente, va a pasar lo mismo ahora tras este anuncio", evaluó una fuente del sector. "Todas las empresas están buscando presentar estos planes para que les liberen las licencias. Es una situación forzada, ya que antes de las trabas ninguna tenía planes para fabricar", expresó otra fuente. ContraprestaciónEn este contexto, una fuente del Gobierno admitió que "la contraprestación" a las inversiones son los permisos para importar. Según se informó, en el caso de John Deere habrá una sustitución de importaciones y aumento de exportaciones por US$ 115 millones. La empresa generará 300 puestos de trabajo directos (ya posee 520 empleados) y 1000 indirectos. Trascendió que la inversión total será de US$ 130 millones. "Por medio de esta inversión, John Deere busca fortalecer aun más su presencia en el mercado argentino, reafirmando una vez más su compromiso con el desarrollo económico y social del país", dijo Mark von Pentz, presidente mundial de la división agrícola. Además de CNH y John Deere, el grupo Agco y la alemana Claas son otras empresas extranjeras que pugnan en el mercado interno. De las últimas dos, la próxima que acordará un plan con el Gobierno es Agco. Esta firma hoy tiene una línea de tractores con 75 por ciento de componentes locales y podría llevarlos al 80 o 90 por ciento en poco tiempo. "Las licencias a esta empresa salen en cuentagotas. Se espera que en dos semanas firme también un acuerdo", anticipó una fuente del sector. |