Por Martín Kanenguiser - El recrudecimiento de la crisis global podría complicar los planes de emisión de deuda de las provincias, en un contexto de fuerte deterioro de las cuentas fiscales por el año electoral y de crecientes necesidades financieras en 2012, cuando comiencen a devolverle fondos ahttp://publicador.lnol.com.ar/1-1-21925/editor/nota/3336818l gobierno nacional. La más avanzada para salir tras las elecciones de octubre, si se recuperan los mercados, es la ciudad de Buenos Aires, seguida por los gobiernos provinciales de Buenos Aires, Córdoba (que ayer pidió autorización legislativa para emitir US$ 200 millones), Neuquén y Salta, según fuentes oficiales y del mercado. Se estima que la brecha por cubrir ronda los US$ 3500 millones en total, de los cuales US$ 2000 millones corresponden a la provincia gobernada por Daniel Scioli. "Ahora no hay precio para nadie y es posible que no aparezca una ventana por bastante tiempo", dijo un ejecutivo local con amplia experiencia en colocaciones del sector público. "Lamentablemente -agregó- se perdió el tiempo por la indecisión del gobierno nacional de no salir cuando las tasas eran más bajas y podía fijar un precio de referencia. Ahora, aunque ellos quieran salir o arreglar lo del Club de París, la energía del mundo está puesta en salvar a Europa." Los datos de la consultora Economía & Regiones (E&R) muestran que en el primer semestre del año el superávit financiero de las provincias bajó de 2403 a 1889 millones de pesos, mientras que el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) proyecta que, si el gasto crece al 35%, podrían registrar un déficit fiscal total de $ 13.444 millones. En E&R creen que si el gobierno nacional mantiene la estrategia de pagar los vencimientos de la deuda con reservas del BCRA, le colocará más presión a la inflación y deberá modificar la carta orgánica para poder contar con suficientes reservas de libre disponibilidad en 2012. En este contexto, el gobierno porteño prepara un road show ante inversores internacionales para sondear una emisión en noviembre del bono aprobado por la Legislatura porteña para financiar obras públicas. Será un título a entre 5 y 7 años de plazo por US$ 500 millones, con una tasa de interés que no podrá ser superior al 9,5% anual, tras la polémica generada con la emisión previa, que rondó el 12,7%. Además, para eludir suspicacias, se fijó una comisión del 0,15% para los bancos colocadores (Citi, Barclays y Pactual de Brasil, que a su vez trabajarán en el mercado local con el Macro y con Puente Hermanos). La ciudad no tiene un problema de caja inmediato, aunque el ministro de Hacienda local, Néstor Grindetti, destacó la importancia de lograr la reforma tributaria por la que subirá la base imponible del ABL (teniendo cuidado de no complicar a los contribuyentes en el pago del impuesto a los bienes personales). Pese al mal ambiente externo, en Hacienda ratificaron el plan de endeudamiento; si no logran salir al mercado, se atrasarían obras proyectadas por el macrismo para su segunda gestión, como la ampliación en las líneas B y D del subterráneo. En el caso de la provincia de Buenos Aires, a priori, se había dialogado con inversores, pero fuentes cercanas al ministro Alejandro Arlía dijeron que hasta las elecciones "no habrá avances". De todos modos, aclararon que en noviembre, si el mercado externo lo permite, harán un road show para sondear al mercado. Deuda bonaerense El Estado bonaerense tiene un déficit financiero de $ 10.000 millones y si no puede financiarse en el exterior, deberá emitir más letras en el mercado local o reflotar un bono a los proveedores. En términos de apetito, les siguen Córdoba y las provincias petroleras, pero el consejo de los asesores financieros es esperar hasta que aclare la situación griega. Según Guillermo Giussi, de E&R, el panorama no es apremiante por el programa de desendeudamiento pactado por el gobierno nacional con las provincias, por el que se refinanciaron las deudas locales. Giussi consideró que sí hay mercado para las provincias y destacó la estrategia de varios gobiernos de incursionar entre los inversores asiáticos. Pero Nadín Argañaraz, del Iaraf, dijo: "Si el gasto de las provincias crece por arriba del 30%, la baja del superávit las obligará a endeudarse, sobre todo, porque en 2012 deben comenzar a devolverle a la Nación parte de los vencimientos por el programa de refinanciación de deuda". En tal sentido, resultaron decepcionantes para los inversores los contactos mantenidos con el ministro de Economía, Amado Boudou, en Washington el pasado fin de semana, por la "confusión" del mensaje oficial. CLAVESUS$ 3500 Millones Sería la brecha financiera del total de las provincias; US$ 2000 millones corresponden a la provincia de Buenos Aires. - Proyección Si el gasto público crece al 35% este año, los economistas del Iaraf estiman que el déficit financiero de las provincias será de $ 13.444 millones.
- Caída Según datos elaborados por la consultora Economía & Regiones, el superávit primario total de las provincias en el primer semestre disminuyó de 4588 a 4180 millones de pesos, en comparación con el mismo período de 2010. La baja resultó así del 9 por ciento.
- Plan en marcha El Ministerio de Hacienda del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que dirige Néstor Grindetti, quiere colocar en de noviembre un bono por un monto total de US$ 500 millones, a una tasa de interés que no debe superar el 9,5% anual.
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