Por Alberto Armendariz - RIO DE JANEIRO.- Tras el susto de la semana pasada, cuando el dólar se disparó y obligó al Banco Central a intervenir para evitar una desvalorización muy brusca del real, el gobierno de Brasil descartó ayer tomar nuevas medidas para equilibrar el tipo de cambio frente a los cimbronazos de la crisis económica internacional. "Ya tomamos medidas de precaución; estamos fortaleciendo la parte fiscal del gobierno. No vamos a cambiar el impuesto a las operaciones financieras. Las cosas continúan igual. En relación con el dólar, había exageraciones que fueron cohibidas, reducidas", declaró el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega. Ayer, el real se valorizó un 1,09% frente al dólar, y la divisa estadounidense cerró a 1,804 reales por unidad. La semana pasada, el dólar llegó a costar 1,95 reales, su valor más alto en dos años, y llevó al Central a vender 2750 millones de dólares para contener la devaluación de la moneda local. "Los mercados están más tranquilos; la crisis no empeoró como muchos decían. Nosotros estamos preocupados como siempre y no es de ahora que decimos que la situación no es buena en Estados Unidos y Europa", destacó Mantega, quien señaló que el dólar seguirá volátil mientras la crisis de la deuda en Europa no se estabilice. Garantizó que, por lo pronto, se mantendrán los impuestos a las operaciones de cambio y al ingreso de capitales especulativos que fueron establecidos a principios de año para contrarrestar la sobrevaluación del real frente el dólar, que en un momento llegó a valer 1,53 reales. También recordó que en el frente fiscal, no bien asumió el poder, el 1º de enero, el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff recortó 30.000 millones de dólares del presupuesto, y pocos meses después aumentó en 10.000 millones de reales su meta de superávit primario, que ahora es de 127.800 millones (unos 71.000 millones de dólares). Por su parte, el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, se presentó ayer ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, donde aclaró que el banco seguirá actuando cada vez que haya fuertes desajustes en el tipo de cambio, y aseguró que la inflación está controlada. "El Banco Central ya lo ha dicho: en relación con el mercado de cambio, actuará siempre para proveer condiciones adecuadas de funcionamiento de ese mercado", dijo Tombini. ReservasPara el economista Silvio Campos Neto, de la consultora Tendencia, de San Pablo, la intervención del Central en el mercado a futuro fue acertada, aunque un poco tarde. "Las medidas que tomaron sirvieron por ahora para contener la desvalorización del real, pero habrá que ver cómo evolucionan las condiciones externas", comentó a La Nacion Campos Neto, quien subrayó que, con el récord de 350.000 millones de dólares en reservas, el Banco Central tiene un poderoso arsenal para influir en el mercado. La gran preocupación es la inflación. En los últimos doce meses, el aumento del índice de precios al consumidor ha sido del 7,33%, bastante por arriba del 6,5% que sería el margen superior de la meta inflacionaria del gobierno, establecida en 4,5%, con dos puntos porcentuales de margen, para arriba o para abajo. "La inflación está bajo control y convergerá con el centro de la meta en 2012", reiteró Tombini en el Senado.. |