La moneda y la bolsa de Brasil cayeron ayer, siguiendo el renovado pesimismo externo ante la crisis de deuda en Europa que no termina de hallar una solución. El real se debilitó 1,71%, con lo que interrumpió una secuencia de tres ruedas de apreciación. Así, cerró cotizando a 1,83 unidades por dólar en el mercado interbancario, después de apreciarse un 0,93 en la rueda previa. Lo que entendemos hoy es que el default de Grecia es inminente, declaró el director de cambio de la corredora Pioneer, JoIao Medeiros. El índice referencial de la Bolsa de San Pablo, el Bovespa perdió 1,21%. En las dos sesiones anteriores, los mercados globales subieron por el optimismo generado por declaraciones de que el Banco Central Europeo (BCE) podría reducir la tasa de interés de la región y por expectativa de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) librase un nuevo paquete de ayuda financiera a Grecia. Sin embargo, nada fue confirmado y los inversores volvieron a ser presa de la preocupación. La volatilidad está alta. Los mercados empeoraron afuera con el tema de Grecia y Europa en general, y el que ganó con el repunte de los dos últimos días ya está tomando (ganancias) y no va a detenerse, dijo el analista de Petra Asset JoIao Luiz Piccioni. |