La demanda de fin de mes apoyó al dólar, mientras los agentes del mercado dijeron que administradores de fondos no estadounidenses necesitaban comprar la moneda ya que la ola de ventas en los mercados accionarios de este mes los obligó a reducir sus posiciones de cobertura en dólares.
Una lectura de inflación de la zona euro en septiembre mayor a la esperada, que redujo las expectativas de una rebaja de tasas de interés del Banco Central Europeo, tuvo poco impacto sobre la moneda común.
Analistas comentaron que el panorama inflacionario era benigno, por lo que los mercados están más centrados en la probabilidad de una nueva recesión.
En otra señal de la debilidad de la recuperación mundial, las ventas alemanas al por menor se hundieron un 2,9 por ciento en agosto, su mayor descenso en más de cuatro años.
"Las ventas minoristas alemanas fueron decepcionantes, por lo que las cosas están apuntando a una desaceleración económica mayor. Además de eso, el problema de la deuda soberana está rondando", dijo Valentin Marinov, estratega de Citi.
"Para ver un repunte del euro, tenemos que ver más medidas que extiendan la capacidad de préstamo del EFSF y más esfuerzos por propulsar el crecimiento", agregó.
Pero la perspectiva de un aumento del poder de fuego del EFSF parecían bajas el viernes, luego de que el ministro de Economía alemán dijo que el Parlamento de su país no estaba dispuesto a aprobar un límite mayor para el fondo.
El euro EUR= caía un 0,8 por ciento en el día a 1,3480 dólares, devolviendo las ganancias del jueves, cuando los legisladores alemanes aprobaron una expansión del fondo de rescate de la zona euro.
Operadores comentaron que una gran orden de venta de euros contra libras estaba pesando sobre la moneda única.
El euro va en camino de perder cerca del 6 por ciento contra el dólar este mes, su peor descenso desde noviembre del 2010, aunque se mantenía por sobre su piso de ocho meses del lunes de 1,3360 dólares.
Los temores por la espiral de crisis de deuda en Europa, la exposición de los bancos europeos a la deuda soberana y una desaceleración de la economía global causaron que los inversores redujeran sus apuestas a los activos de riesgo en el trimestre julio-septiembre, lo que provocó que la moneda única cayera casi 10 centavos contra el dólar.
El índice dólar, que mide su desempeño contra una cesta de monedas, subía un 0,4 por ciento a 78,342 .DXY.
Los agentes del mercado veían la necesidad de comprar dólares en vez de yenes, libras o dólares australianos o canadienses en lo que resta del día debido a los ajustes de fin de mes.
La divisa estadounidense JPY= permanecía estable en el día en 76,83 yenes, ya que la demanda externa alejó al billete verde de un mínimo de la sesión de 76,49 registrado en la sesión asiática, donde operadores en Tokio hablaron de ventas de exportadores japoneses.
El dólar neozelandés cayó cerca de un 1 por ciento a un piso de seis meses de 0,7618 dólares NZD=D4, después de que las agencias Standard & Poor's y Fitch Ratings rebajaran las calificaciones de la deuda soberana del país oceánico en un escalón.