Por LEANDRO GABIN - El aumento de los rendimientos de los bonos soberanos de la Argentina tuvo su correlato en el mercados de deuda corporativa. Las emisiones empresarias, más acotadas este año por la parálisis que produce la crisis de Europa, otorgan retornos de hasta 14,5% en dólares. Incluso hay bonos de compañías consideradas triple A, como el caso de Pan American Energy, que rinden más de 7%.
El movimiento en el mercado corporativo está muy relacionado a lo que ocurre con la deuda soberana. Si bien los rendimientos se mueven menos, porque en general esta plaza es menos líquida, finalmente acusan recibo. También, las emisiones en dólares, están emparentadas con el riesgo país. El EMBI argentino crece 32% en septiembre, lo que dispara el costo de endeudamiento de las compañías.
Los títulos corporativos en dólares más recomendados entre los especialistas son los de Arcor 2017 (rinde 6%) y el mencionado de PAE que vence en 2021 (7%). El de Arcor tiene como comparable el título del gobierno, el Global 2017, que rinde actualmente cerca de 9%.
Las emisiones en dólares más rentables hoy en el mercado son el título de Banco Galicia al 2019 que rinde 14,5%, Capex 2018 (14,4%), Edenor 2017 (9,50%), Tarjeta Naranja 2017 (9,6%) y Aeropuertos Argentina 2000 con vencimiento en 2020 que paga 10,12%. Los bonos de Arcos Dorados, que vencen en seis y siete años, muestran un retorno de entre 6% y 6,5% en moneda dura.
Las colocaciones de deuda este año están siendo escasas. La razón fundamental es que los mercados, con las recurrentes crisis, están cerrando la ventana para el emisor. Hay pendientes todavía algunas emisiones en los mercados internacionales, como el bono de YPF por hasta u$s 600 millones que canceló cuando se profundizó la hecatombe en Europa.
Esta, que de concretarse sería la emisión más importante de una empresa argentina en el exterior, está en stand by. Sucede que la petrolera no quiere convalidar tasas altas, algo razonables teniendo en cuenta que con tiene necesidades de fondos. De hecho, la emisión de YPF tiene otra lectura que va más allá de conseguir fondos en los mercados. La compañía que dirige Sebastián Eskenazi quiere lograr una transacción significativa, para reposicionar a la empresa en el exterior con un bono. Algo que quede a mitad de camino, es descartado por el ejecutivo.
Es poco probable que con estas condiciones de mercado alguien quiera salir a emitir. Estamos viendo oportunidades pero tampoco es sensato pagar el premio que piden hoy los inversores. Después tenés las elecciones y luego de eso el año ya se termina. Creo que las que están con programas aprobados esperarán al 2012, explicaron desde un banco extranjero.