Por Julián Guarino - La fuga de capitales totalizó u$s 3.000 millones en septiembre. Para hacerse de esos dólares, los ahorristas utilizaron alguna de las tres variantes tradicionales, las mismas que seguirán demandadas esta semana. Para el dólar oficial rige una seudo-convertibilidad con fecha de vencimiento: se paga 1 dólar por cada 4,24 pesos pero esta semana que comienza podría volver a trepar. Es el único dólar que se negocia a cielo abierto. Un vistazo muestra que aquí y allá se ve últimamente alguna campera con el logo de la AFIP escoltando la entrada a las casas de cambio. Para adquirir divisas a través de este mercado, hay que agarrar el bolígrafo, llenar una declaración jurada sobre el origen de los fondos y presentar la declaración de ganancias y bienes personales.
Pero la sorpresa por estos días viene de la Bolsa. Aquí cotiza el contado con liqui, la segunda variedad del dólar. El viernes podían comprarse acciones de Tenaris a
$ 60,40 por acción. Las mismas acciones podían venderse en Wall Street a razón de u$s 25,49, cada 2 papeles, que es lo mismo que decir unos $ 54 por acción. La diferencia entre uno y otro, es el costo que tienen los ahorristas locales para convertir pesos en dólares y dejarlos afuera, una cuenta que arroja un sorprendente 11,7%.
Además del dólar a cielo abierto y el electrónico, el que falta es el blue. Es la cotización informal, la que sube cuando resurgen los controles cambiarios para evitar la acción de los coleros. Refleja a su vez la expectativa de una suba en el tipo de cambio, si bien en la city sostienen que octubre traerá nuevamente una suba controlada de hasta 4 centavos en el mes. El viernes, el blue cerró en 4,41, un 7,46% por debajo de lo que se pagaba en bolsa pero 4% por encima del oficial.