Por PAULA LÓPEZ - La continua caída de las cotizaciones de la soja en el mercado internacional ya tuvo su correlato a nivel local: desde hace unos días los productores se alejaron de los mercados. Prefieren aguardar a que calme la tempestad externa y asegurarse mejores precios para las casi 12 millones de toneladas del actual ciclo agrícola que mantienen en su poder.
La soja en Chicago cerró ayer 1,4% por debajo del lunes terminó la jornada a u$s 426 la tonelada, tras haber estado en u$s 424, el menor valor desde el 11 de octubre de 2010.
El temor por la evolución de la economía mundial, que ya muestra signos de desaceleración le dio fortaleza al dólar, lo que afectó a las materias primas. Del lado fundamental, el clima propicio para el avance de la cosecha gruesa en EE.UU. no ayuda para la recuperación de las cotizaciones. Con la baja de ayer, la caída de la soja dese el máximo en tres años alcanzado a fines de agosto llega a 20,22%.
Anoche, en la rueda continua, la soja ensayaba una leve recuperación, de la mano de esperanzas de un nuevo paquete de ayuda a las ahogadas economías de Europa. Así, el contrato más activo cotizaba a u$s 429 la tonelada en los negocios nocturnos de Chicago.
A nivel local, en tanto, la soja perdió ayer otro 1% y llegó a u$s 287 la tonelada para la posición disponible y a u$s 285 la de entrega mayo 2012, según relevamientos del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), correspondiente a la cosecha que recién se está comenzando a sembrar.
Esos valores se ubican 15% por debajo del máximo que la soja en Rosario, el principal mercado local, alcanzó el 31 de agosto pasado, al ubicarse en u$s337/u$s 333 (disponible y mayo12, respectivamente).
Además, los precios locales en dólares de ayer para la nueva cosecha están u$s 15 por debajo de la cobertura que habían recomendando los analistas cuando la retracción en Chicago comenzaba a profundizarse. En ese momento, hace unos diez días, y en vistas a una nueva cosecha que puede dejar unas 53 millones de toneladas, los operadores recomendaban a los productores cubrirse con futuros y ponerle un piso a su soja nueva de u$s 300 la tonelada. Muchos hicieron esas coberturas y hoy la mayoría está retirada de los recintos, físicos y virtuales, de operaciones. Es más, en la Bolsa de Comercio de Rosario no se registraron ofertas para la soja de la nueva cosecha, y no hubo negocios siquiera en la posición disponible, a pesar de que un comprador muy necesitado de mercadería ofreció $ 20 por tonelada más en un intento de tentar a algún sojero necesitado de hacerse de dinero.
Es una parálisis a la espera de ver cómo se sale de este momento, comentaban analistas para desestimar que el efecto de la debacle de precios mundial haya frenado del todo el complejo agrícola local. Todavía la soja está por encima del valor promedio de 2010. Es que los precios de octubre del año pasado fueron en ese momento de los mejores desde junio de 2009.
En cuanto a la siembra nueva, las labores arrancarían en un par de semanas, aunque la escasez de lluvia que ya está afectando al maíz podría incluso demorar un poco más el inicio fuerte de la campaña sojera 2011/12 local.
Respecto de lo que pueden deparar las próximas jornadas, los analistas estiman que el contagio de los mercados financieros seguirá siendo prioritario, al menos hasta el martes próximo, en la previa a que el Departamento de Agricultura norteamericano (Usda) difunda su informe mensual de oferta y demanda de granos en el mundo, aunque los analistas no esperan grandes sorpresas que reviertan la actual tendencia bajista.