Por: Horacio Alonso - Una situación delicada vive la industria automotriz local ya que los primeros efectos de la desaceleración de la demanda brasileña comienzan a reflejarse en las estadísticas. Según las cifras difundidas ayer por la asociación que agrupa a las terminales (ADEFA), en septiembre las exportaciones tuvieron una baja del 11,4% respecto de igual mes del año pasado y del 19,3% comparado con agosto último. El dato preocupante es que septiembre fue el primer mes en 2011 que se produce una caída en la comparación interanual. La explicación es sencilla: el 81,2% de las ventas al exterior se destina al principal socio del Mercosur. Por ese motivo, todo lo que suceda en ese país -lo bueno y lo malo- repercute directamente en los fabricantes argentinos.
Esta situación también se percibe en los niveles de producción. Si bien en septiembre se registró un aumento del 9,1% con la medición de un año atrás, este incremento está muy por debajo de lo que sucedía en meses anteriores. Por ejemplo, el acumulado de los nueve primeros meses de 2011 contra igual período de 2010 muestra un crecimiento del 23,2%. Pero en septiembre, respecto de agosto, el nivel de fabricación de 0 km cayó un 5,5%.
Como contrapartida, las ventas en el mercado interno siguen mostrando que no encuentran su techo. El mes pasado registró un incremento del 2,4% contra agosto y del 30% respecto de 2010. Así, los fabricantes vendieron a las concesionarias 642.000 vehículos en los primeros nueve meses del año mientras que en todo 2010 se entregaron 698.000 0 km por lo que con las ventas de octubre se igualará el nivel alcanzado en 12 meses del año pasado. Las estimaciones ubican al mercado de este año en alrededor de 700.000 unidades, lo que significará un nuevo récord histórico.
Explicación
Las cifras de exportaciones y producción explican lo que está sucediendo en las fábricas locales, que esta semana fueron noticias por las suspensiones de personal, como en el caso de Fiat, aunque rápidamente dio marcha atrás con la medida.
En otras ya se recortaron horas extras o adelantaron vacaciones para adecuar su ritmo de producción y ajustar sus stocks a la menor demanda de Brasil.
A esto se suma que ese país comenzó a aplicar hace unos meses un nuevo mecanismo de licencias de importación no automáticas por lo que el ingreso de vehículos se hace cada vez más engorroso con la consecuente acumulación de unidades en la frontera a la espera del visto bueno.
Impacto
Por todo este escenario, los fabricantes estiman que si Brasil no muestra un cambio en la tendencia será inevitable el impacto en la Argentina. Las perspectivas no son alentadoras. «El desempeño del mercado automotor brasileño durante septiembre confirma la desaceleración que se evidencia desde hace un par de meses. Las 311,7 mil unidades que se patentaron durante el mes pasado representan una caída del 4,8% respecto de agosto y apenas una suba del 1,5% respecto de septiembre de 2010», señala un informe de la consultora Abece.
Según el informe de ADEFA, se produjeron en septiembre 79.977 vehículos, se vendieron 83.072 y se exportaron 44.348. |