Por JULIÁN GUARINO - Los bonos argentinos tienen quien los defienda. Al menos los bonos en pesos. Ayer, en medio de una jornada donde la discusión -y el principio de cierto consenso- sobre la recapitalización de los bancos europeos recreó algo (muy poco aún) de la confianza perdida en el liderazgo político de la eurozona, la Anses, la repartición que dirige Diego Bossio, decidió entrar al mercado local, comprar títulos públicos y así sostener los alicaídos precios de la renta fija local. Lo ayudó, es cierto, una cuota mínima de optimismo made in Germany que se había desparramado algunas horas antes por los mercados, pero sobre todo, lo que le dio aliento definitivo a tamaña aventura, fue su ¿infinita? billetera compuesta en buena parte por plazos fijos en pesos y otro tanto en dólares.
Las compras las hizo a través de algunas entidades financieras, entre ellas el Banco Mariva, razón por la cual ayer en las mesas de dinero señalaban que los bancos se habían convertido en los protagonistas de la jornada.
Bonos como el Bogar ($ 162) y el Discount en pesos ($ 108) e incluso el Par en pesos ($ 39,50) fueron los que ganaron demanda a partir del dinero que inyectó la Anses en un mercado que también recuperó una parte del interés, incluso de algunos inversores del exterior, a los que todavía preocupa no sólo la salida de capitales de la Argentina sino también las potenciales medidas que podría tomar el Gobierno en materia cambiaria una vez pasadas las elecciones.
Esos mismos bonos habían tenido rendimientos negativos en las últimas ruedas. En rigor, bonos como el Par en pesos, el Discount en pesos, y el Bogar 18 fueron los que mayores caídas experimentaron desde comienzos de año. Una cuenta sencilla muestra que los bonos que ajustan por inflación perdieron hasta 45% en lo que va del año. Tal es el caso del Par en pesos si bien el Discount y el Bogar no le fueron en zaga y descendieron 40% y 30% respectivamente.
Según un importante operador de renta fija local, la Anses buscó aplacar los efectos de una ola de ventas masivas que viene deprimiendo los precios desde hace semanas y que se desprende de todo activo considerado riesgoso a nivel regional. Otro operador confirmó las operaciones en la plaza y advirtió que no es la primera vez que el organismo se decide a realizar negocios para sostener los precios.
El dato no es menor. En la city señalan que una reacción de esta magnitud implica necesariamente un respaldo para aquellos pequeños inversores que se sienten atraídos a realizar una inversión en renta fija por lo alto de las tasas que ya pagan estas emisiones.
Para tener una referencia, un bono como el Bogar 2018, que vence en febrero de 2018 paga una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 22,58%. Como se trata de un título que ajusta por CER, a eso hay que agregarle lo que registre el Coeficiente que se ajusta en forma proporcional a la inflación oficial. Este bono ayer ganó 0,9%. En el caso del bono Discount, la TIR es de 10,78% y la del Par en pesos de 11,6%. Ayer, mientras el primero descendió 1,8%, el segundo ganó 1,3%.
En agosto, la Anses había tomado el rol de volcar dólares al mercado para que la tarea de satisfacer la demanda no recayera sólo en el BCRA, al reducir sus colocaciones en dólares en el sistema financiero.