El euro había ganado impulso el jueves gracias a la decisión del Banco Central Europeo de proveer de liquidez a los complicados bancos de la zona euro.
Operadores dijeron que el euro aún tenía un sesgo a la baja debido a una gran cuota de escepticismo sobre la capacidad del bloque de actuar en conjunto para responder a la crisis de deuda soberana y bancaria.
"Algunas de las apuestas en corto al euro/dólar han sido ajustadas, dado que el mercado parece estar tomando los aspectos positivos de las medidas del BCE y las expectativas de recapitalización de los bancos europeos", dijo Paul Robson, estratega cambiario de RBS Global Banking.
"En cuanto al dato de empleo estadounidense, una cifra muy débil podría hacer bajar al euro, mientras que un número en línea con las expectativas e incluso marginalmente débil podría ayudar", agregó.
El informe oficial de las nóminas no agrícolas de Estados Unidos de septiembre está previsto para las 1230 GMT y se espera que muestre la creación de 60.000 empleos nuevos y una tasa de desempleo sin variaciones en un 9,1 por ciento.
El euro permanecía estable en el día en 1,3425 dólares EUR=, bastante lejos de un mínimo de nueve meses de 1,3145 registrado el martes y caminaba para su primera semana de avance en las últimas tres semanas.
El jueves, se elevó un 0,6 por ciento gracias al anuncio del BCE de nuevas operaciones de préstamos a 12 y 13 meses, así como un plan para comprar 40.000 millones de euros en bonos cubiertos.
La moneda única trepó hasta un máximo de 1,3464 dólares, pero el avance fue detenido por órdenes para frenar pérdidas por encima de los 1,3470 y 1,35 dólares.
Aunque el BCE se abstuvo de bajar las tasas de interés como se especulaba, las medidas fueron suficientes para impulsar a las acciones y las materias primas, con un apetito por riesgo que mostró signos de estabilidad.
En efecto, Morgan Stanley dijo que había cambiado su estrategia de corto plazo y que planeaba adquirir monedas pro-cíclicas, como el dólar australiano y el euro, en los próximos días para aprovechar el repunte correctivo.
En una nota, sus analistas argumentaron que las posiciones cortas en euro estaban en un extremo y que había potencial para una corrección, aunque se mantenían bajistas en el mediano plazo.
La libra esterlina captaba la atención, ya que subía contra el dólar y el euro. Los inversionistas ignoraron la rebaja en la calificación crediticia que aplicó Moody's a algunos grandes bancos británicos, un día después de que el Banco de Inglaterra anunciara más medidas de alivio monetario.
La libra subía un 0,5 por ciento a 1,5505 dólares GBP=D4, tras haber tocado el jueves su menor nivel en 14 meses de 1,5270 dólares.
El dólar australiano subía un 0,3 por ciento a 0,9774 dólares AUD=D4, aunque retrocedió desde su máximo de la sesión cuando las acciones europeas recortaron sus ganancias.
Contra la divisa japonesa, el dólar permanecía estable en 76,66 yenes JPY=, mientras que el euro bajaba levemente a 102,95 yenes EURJPY=R. El yen casi no se movió con la decisión del Banco de Japón de mantener sin cambios su política monetaria.