CONTROLARÁN DE CERCA A LOS EMPRESARIOS PARA QUE NO AUMENTEN LOS PRECIOS Para tratar de llegar a un acuerdo y frenar la importación de electrodomésticos de Brasil, hoy comienzan en Buenos Aires reuniones de carácter bilateral. El gobierno argentino parece seguir firme en su postura de limitar las importaciones de electrodomésticos fabricados en Brasil. Un ejemplo de ello es que los técnicos de la AFIP, la Subsecretaría de Industria, Cancillería y Economía trabajan en la reglamentación de las normas que le darán marco legal a las medidas que la semana pasada anunciaron el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Industria, Alberto Dumont.
La decisión del gobierno puede frenarse si se logra un acuerdo entre los sectores privados de ambos países. Aunque tal situación, según una fuente del Gobierno, no está tan cerca como algunos sectores del oficialismo pretenden. Esto a pesar de las reuniones que a partir de hoy, y por el resto de la semana, mantendrán en Buenos Aires el ministro de Industria y Comercio Exterior de Brasil, Luiz Furlan, y el secretario de Industria de ese país, Marcio Fortes, con Lavagna y Dumont. De las reuniones entre Fortes y Dumont también participarán los fabricantes de electrodomésticos de los dos países.
"Las medidas ya fueron publicadas por el Boletín Oficial, pero hasta que no se reglamenten no entran en vigencia", explicó una fuente de Economía. "Se está avanzando rápido en la reglamentación. Hasta ahora no existió ninguna orden oficial para frenar la medida, que por estas horas instrumentan la Subsecretaría de Industria, la Cancillería, el Ministerio de Economía y la AFIP", agregó la fuente.
La semana pasada Lavagna y Dumont anunciaron la implementación de cupos a las importaciones de lavarropas, cocinas y heladeras fabricadas en Brasil, porque la adquisición por parte de la Argentina de tales electrodomésticos había superado en todos los casos el 100%, si se la comparaba con los primeros seis meses del año anterior. También el Gobierno espera poder frenar la importación de televisores fabricados en la zona franca de Manaos. Pero en este caso aplicará un arancel de 21% en vez de cupos.
Por otro lado, el presidente Néstor Kirchner dio a entender la semana pasada que las medidas podrían extenderse a otros sectores en conflicto permanente con Brasil, como los textiles, las maquinarias agrícolas, los pollos y los calzados.
Si no hay acuerdo entre privados y el Gobierno aplica las medidas programadas, los sectores privados serán controlados para que no aumenten los precios. Al menos así lo aseguró ayer Lavagna quien advirtió que "no se dará patente de corso" a los empresarios argentinos favorecidos por las restricciones.
"Confiamos en los empresarios; la gente es buena, pero vigilada en mejor", dijo Lavagna parafraseando al ex presidente Juan Domingo Perón.
Autos
El otro tema que discutirán los funcionarios argentinos y brasileños en Buenos Aires tiene como epicentro a la industria automotriz. El Gobierno está preocupado porque del total de autos nuevos que se vendieron en el país en lo que va del año, el 60% se fabricó en Brasil. Por estas razón el gobierno de Kirchner quiere que Brasil comience a producir autos de mayor tamaño y deje los pequeños y medianos se fabriquen en la Argentina. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que a Brasil se le realizará un pedido formal para emparejar la cancha. "Con la recesión, la clase media argentina dejó de comprar autos, pero ahora volvió a hacerlo y como no se fabrican autos medianos en el país, hay que importarlos de Brasil", afirmó el funcionario, que no explicó de qué modo intentará convencer a las automotrices para que muden de país las plataformas de producción. |