La contracción del comercio mundial y la fuga de capitales podrían constituir un cóctel explosivo para la economía argentina el año entrante, según la consultora Ecolatina, que estimó que la dolarización de carteras alcanzará los u$s 22.000 millones en 2011. Según la consultora, el recrudecimiento de la crisis internacional afecta a la Argentina y, para atenuar esos efectos es clave detener la fuga. Sin embargo, la combinación de ambos factores provocará que la actividad se desacelere abruptamente, prosiguió. Si el escenario mundial es malo y la salida de capitales se mantienen en los actuales niveles, es muy probable que la actividad se desacelere abruptamente, consignó Ecolatina. Sus estimaciones de fuga de divisas son similares a las de la consultora Melconian & Santangelo (M&S), una de las primeras en alertar sobre el goteo hacia el dólar. Ecolatina enumeró distintos factores incipientes que dan cuenta del impacto de la crisis en la Argentina: la depreciación del real, la caída en el precio de la soja y la acumulación de stocks producidos en los sectores textil y automotriz por la menor demandas externa de Brasil y otros compradores. Según la consultora, la crisis impactará por tres canales: las cantidades exportadas, los precios de las materias primas y la posibilidad de acceder al financiamiento. Recordó que en 2009 el volumen de comercio internacional se redujo 11%. A su vez, la producción agropecuaria podría sentir los efectos del fenómeno climático La Niña, que incidiría en las cosechas. Esto también podría reducir la disponibilidad de divisas, en momentos en que el Gobierno no tiene cajas alternativas a las que recurrir (como fue la estatización del sistema jubilatorio, a fines de 2008) ni un superávit financiero del que disponer. Menos dólaresLa fuga de capitales ya superó en volumen el registrado durante todo 2009 y todo 2010. Según distintas consultoras, se fugaron u$s 14.000 millones hasta agosto inclusive. La salida de divisas se profundizó en la segunda mitad del año. En julio y agosto trepó a u$s 2.200 millones y u$s 3.000 millones, respectivamente, según un indicador elaborado por el Ieral de la Fundación Mediterránea. En ese escenario, el Banco Central se desprende de reservas para mantener quieto el valor del dólar. El viernes, el BCRA se desprendió de u$s 150 millones. En los últimos dos meses, destinó cerca de u$s 2.000 millones a asegurar calma en el mercado cambiario, de cara a las elecciones. Pero, según Ecolatina, esa estabilidad cambiaria tiene consecuencias. Cada vez que el BCRA debió vender divisas en el mercado cambiario para equilibrar oferta y demanda, la actividad económica se resintió e, incluso, cayó, indicó la consultora fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. Para esa firma, debería ser prioritario para el Gobierno contener esa salida de divisas. Una caída de las exportaciones similar a la de 2009 (u$s 14.000 millones) se compensaría, en buena medida, si la fuga, por ejemplo, se reduce a la mitad, estimó. Ante un contexto mundial cada vez más adverso, reducir la fuga de capitales no sólo es el mayor desafío de la economía sino también la mayor fuente de financiamiento potencial, agregó. |