A pesar de las turbulencias externas, el consumo de las familias argentinas se mantiene a toda marcha y el mercado de fideicomisos financieros (FF) es uno de sus beneficiarios. Las colocaciones del instrumento financiero predilecto de las casas de electrodomésticos, agencias de motos y emisores de tarjetas bancarias y no bancarias creció un 161% en septiembre pasado, en comparación con el mismo período del año anterior. De esta manera, desbancan a la inversión pública en infraestructura como el principal objeto de los fideicomisos. Del total de u$s 337 millones colocados a través de FF durante el mes de septiembre, el 92% tuvo como destino alguna forma de financiamiento al consumo. El 87% de los montos emitidos fondearon a créditos al consumo y personales, mientras que otro 5% hizo lo propio con cupones de tarjetas de crédito. El crédito al consumo tomó la posta en un mercado que hasta hace pocos meses atrás era dominado por fuertes desembolsos públicos destinados a obras de infraestructura, que amainaron en los últimos meses. Así, en los primeros 9 meses del año el crédito al consumo explicó el 55% de los u$s 3.697 millones, mientras que el 39% correspondió a inversiones públicas en generación eléctrica, como las obras para completar Atucha II. En los mismos 9 meses de 2010, las inversiones para generación de energía eléctrica explicaban el 48% del mercado de FF, mientras que el crédito al consumo se llevaba sólo el 22%. El stock de FF vigentes muestra otra realidad, más propia de la fuerte intervención de la ANSeS y otros organismos públicos en el fondeo de obras de infraestructura. De los 443 fideicomisos vigente, el 50% corresponde a obra pública, mientras que el 28% al crédito al consumo. |