MAR DEL PLATA (De nuestros enviados especiales).- Innovar, preservar la identidad, cuidar los recursos humanos e internacionalizarse fueron las recomendaciones de cuatro exitosos emprendedores globales a aquellos empresarios en busca de recetas para crecer. Martín Migoya, CEO y cofundador de la desarrolladora de software Globant; Gabo Nazar, presidente de Cardón; Hugo Sigman, dueño del grupo Insud (cuya actividad principal es la farmacéutica, pero también ha incursionado en cine y producción agroforestal), y Marcelo Odebrecht, de la poderosa constructora brasileña Odebrecht, fueron los gurúes de ocasión. Cada uno a su manera relató la forma en que sus empresas lograron trascender el mercado interno y posicionarse como actores regionales o globales relevantes. "Tenemos una cultura altamente meritocrática y ultracompetitiva", contó Migoya, y dijo que "si uno quiere ser competitivo tiene que innovar". En sólo 8 años, Globant pasó de ser un proyecto de 4 personas a tener unos 3000 empleados y estar entre las 10 desarrolladoras de software del mundo. "En la Argentina hay muchas compañías ganando buen dinero y hay buenas fuentes de financiación. Me gustaría ver más compañías argentinas que salen al mundo a conquistarlo", agregó. Nazar puso mucho énfasis en la identidad de la marca. "Cardón vive de un montón de gente que compra cosas que no necesita. Desde el punto de vista funcional, una camisa de $ 100 pesos es igual a una de US$ 100, pero las nuestras son las de 100 dólares". Para alcanzar el 85% del mercado al que no llega está a punto de tomar posesión de Pampero, la firma que compró por US$ 5 millones hace un año. También fue crítico con sus pares. "La clase empresaria a la que pertenezco es una máquina de mandar plata afuera. No podemos seguir en este círculo vicioso", dijo. Sigman dijo que parte de su éxito fue desterrar "el prejuicio de que los centros científicos están alejados de la realidad", y destacó los buenos resultados de interactuar con las universidades públicas y con el Ministerio de Ciencia y Técnica. Odebrecht destacó la apuesta por la internacionalización, que les permitió "acceder a nuevas fuentes de financiación y elevó el nivel de los recursos humanos".. |