La divisa japonesa comenzó el día ganando terreno tanto frente al euro como frente al dólar, impulsada por el resultado de las elecciones parlamentarias en Japón. Los comicios celebrados el domingo garantizaron la permanencia del primer ministro, Junichiro Koizumi, al frente del Gobierno nipón, pese a que su partido haya obtenido menos escaños que el Partido Democrático, la principal fuerza de la oposición. Koizumi anunció que no piensa dimitir, ya que la coalición parlamentaria que le respalda ha logrado mantener la mayoría en el Congreso, lo que benefició a la divisa nipona. Además, se conocieron los resultados de la balanza por cuenta corriente de Japón que en mayo experimentó un crecimiento del 23,8%, ligeramente por encima de las previsiones de los analistas.
Sin embargo, a lo largo del día, la moneda japonesa fue paulatinamente perdiendo terreno y cerca del cierre de los mercados europeos perdía un 0,09% frente al dólar. Los inversores aprovecharon el tirón matutino de la divisa japonesa para hacer caja, según algunos analistas. El yen se cambiaba a 108,33 unidades por dólar. El cambio con el euro se situaba en 134,2850 yenes, con un descenso del 0,03% frente al cierre del viernes.
El dólar se situaba a comienzos del día en un mínimo de 1,2444 unidades por cada euro, ante el nerviosismo de los inversores estadounidenses por los resultados macroeconómicos que se publicarán esta semana y que los analistas no prevén buenos. El mercado conocerá esta semana los datos de las ventas minoristas en EEUU, de la evolución de los precios de producción y de la balanza comercial. Los analistas temen que el déficit comercial estadounidense se sitúe en máximos históricos.
Aún así, a lo largo del día, el billete verde recuperaba fortaleza y acababa ganando un poco más de un 0,1% frente al euro. El cruce oficial entre la moneda estadounidense y la divisa única recogido por el BCE se situaba en 1,2397 dólares por euro.