BUSCA QUE LA SUBA EN LA PRODUCCIÓN NO IMPACTE EN EL MERCADO INTERNO La empresa brindará servicios a los tamberos en su planta de General Rodríguez, cobrará por ello y les ofrecerá exportar los productos terminados a través de su red. La láctea nacional Mastellone Hermanos, dueña de la marca La Serenísima, quiere evitar que caiga el precio de la leche, incrementar el nivel de actividad de sus plantas y crecer en exportaciones. Para lograr esos múltiples objetivos, abrirá su planta de General Rodríguez a tamberos que habitualmente no abastecen a la compañía y les ofrecerá el servicio de secado de leche, imprescindible para transformar la materia prima en leche en polvo.
Según las estimaciones de la Secretaría de Agricultura y del sector, la próxima primavera traerá un crecimiento del 20% en la producción láctea. Si esa oferta es volcada al mercado interno, bajará el precio que los industrializadores le pagan a los tamberos, y también debería bajar el de los productos lácteos al público.
Mastellone sondeó a distintos productores, asociaciones y Pymes para que lleven sus productos a la planta de General Rodríguez, que actualmente cuenta con capacidad ociosa, ya que su nivel de producción oscila entre el 50% y 60 por ciento.
Para transformar la leche fluida en leche en polvo, hace falta un proceso de industrialización que termina en el secado. Los productores no cuentan con maquinarias para realizar ese proceso, por lo que deben recurrir a las empresas más grandes, como Mastellone o SanCor.
La leche en polvo es el producto lácteo que más se exporta. Entre enero y mayo, las exportaciones lácteas fueron de 167,5 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 57% con respecto al mismo período del año pasado, cuando fueron de u$s 80,24 millones.
Casi el 75% de los envíos al exterior corresponden a leche en polvo, que se despacha principalmente a Argelia, Venezuela, Brasil y México. De allí radica el interés de los tamberos por convertir la materia prima en producto de exportación.
En Mastellone creen que la posibilidad de que terceros sequen leche en su planta les permite una serie de ingresos adicionales. Por un lado, percibirán plata por el proceso. El valor es de entre $ 0,85 y $ 1 por kilo de leche en polvo, aunque hay que destacar que el flete tiene un peso para añadir a ese costo.
En la empresa también quieren que los productores exporten a través de su departamento de comercio exterior, que tiene una infraestructura de ventas externas de la cual no disponen la mayoría de los tamberos.
En la firma darán más detalles sobre cómo se implementará el plan en estos días. Sin embargo, para lanzar este proyecto realizaron un estudio de la situación actual de la lechería.
Menos queso
Por la caída en los precios de los quesos, varias Pymes que se especializan en esa producción están revisando su política y yendo hacia la leche en polvo, cuyo precio internacional se mantiene más parejo. Aunque está la dificultad del traslado y los costos que suponen los fletes, los productores del oeste santafesino y cordobés están necesitados de una solución como la que ofrece Mastellone, porque la capacidad de secado de la zona está al límite.
La planta de leche en polvo número 5 de General Rodríguez fue puesta en operaciones en septiembre de 1997. Cuenta con capacidad para procesar 100.000 litros de leche entera por hora por cada una de las dos líneas de evaporadores que posee, con la posibilidad de incorporar una tercera, que permitiría procesar 2.400.000 litros por día.
En reestructuración
Mastellone facturó $ 292 millones en el primer trimestre, con pérdidas por $ 28 millones. Se estima que sus ingresos anuales alcanzarán los $ 1.200 millones. Durante 2003, la compañía facturó $ 1.130 millones y su rojo fue de $ 185,6 millones.
La láctea está reestructurando un pasivo de 457,4 millones de dólares, que viene siendo su principal dolor de cabeza. Lo está haciendo a través de la emisión de nueva deuda, con un bono al 7% con vencimiento en 2014.
La empresa informó que tan pronto reciba la aprobación de la Comisión Nacional de Valores (CNV) para emitir el nuevo título realizará el intercambio, dado que la oferta "no está condicionada a la aceptación de un porcentaje mínimo". Hasta mayo, más de un tercio de los acreedores había aceptado. |