Por MARIANO GORODISCH - La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aprovecha los últimos días antes de las elecciones para anunciar nuevas inversiones que harán las multinacionales en la Argentina.
Para tomar un caso concreto, sólo dos empresas energéticas estadounidenses (AES y Exxon) anunciaron que invertirán en nuestro país casi u$s 800 millones.
Las compañías mineras también tienen que traer cientos de millones de dólares a nuestro país para realizar tareas de exploración en las minas.
¿Cómo están trayendo el dinero a la Argentina las compañías que, como estas, están realizando grandes inversiones, u otras que están desembarcando en el país?
En distintas sociedades de bolsa revelaron a El Cronista, en estricto off the record, que la mecánica más utilizada en los últimos dos o tres meses es el contado con liqui al revés.
¿Cómo es el mecanismo? La empresa compra un bono argentino de alta liquidez que cotiza en Wall Street, como puede ser el Boden 2015, el Boden 2013 o el Bonar X; o alguno de los ADRs que más flujo tienen. Luego, venden esos activos en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y se lo liquidan a un dólar diferencial de $ 4,87.
De lo contrario, deberían traer dólares y cambiarlos al tipo de cambio comprador, que está en $ 4,20. En cambio, de esta manera, se ganan más de un 15% solamente con el spread diferencial entre ambas cotizaciones.
Por lo tanto, los ejecutivos financieros de las casas matrices de las multinacionales consideran que, hoy por hoy, mandar plata a la Argentina por este mecanismo no es nada despreciable.
Hay que aprovechar para hacer este tipo de operaciones lo más rápido posible, porque en cualquier momento la brecha se va a achicar y volveremos a la normalidad, se sincera un broker bursátil, ante la consulta de este diario, y pide por enésima vez el anonimato porque sino voy preso, aunque aclara, por las dudas, que la operatoria no es ilícita. Aunque, en realidad, lo que está mal visto es llevarse fondos al extranjero, pero traerlos está bien visto, se ataja.
Desde otra sociedad de bolsa comentan que, para no perderse la oportunidad de ganar este margen del 15%, muchas compañías están adelantando el envío de fondos hacia nuestro país, por la incertidumbre de lo que podría pasar en el mercado en el segundo período presidencial de Cristina.
De hecho, en los últimos tres meses se triplicó la cantidad de operaciones.
La mayoría de las empresas hacen la operatoria comprando el Boden 2015, que en las nueve primeras ruedas de julio tuvo un volumen negociado de $ 80 millones, que treparon a $ 180 millones al mes siguiente, a $ 200 millones en septiembre y a $ 250 millones en las nueve primeras ruedas de este mes.
Todo apunta a que la tendencia seguirá creciendo. Al menos, hasta que la brecha entre el dólar oficial y el contado con liqui se achique. pero, por ahora, lo único que hace es agrandarse cada vez más.