El sistema financiero local parece recobrar parte del atractivo que perdió tras la crisis de diciembre de 2001. Según dijo ayer Ignacio Salvatierra, el presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos, la Argentina ofrece nuevamente un futuro promisorio para la banca.
"Lo que puede haber es un futuro de sonrisa", dijo Salvatierra, quien también es presidente de InverUnión en Venezuela, en entrevista con Reuters.
"La confianza en el sistema bancario retornará como ya ha estado sucediendo mucho antes de lo que se pensaba, aunque todavía quedan los vestigios de los efectos que sucedieron", señaló Salvatierra, cuya entidad nuclea a 19 asociaciones de bancos y cerca de 600 entidades en la región.
Según estimaciones de la calificadora Standard & Poor’s, los bancos perdieron en la Argentina alrededor de 10.000 millones de dólares con la crisis desatada a mediados del 2001. La crisis llevó a varias entidades a dejar de operar en el país. Pero los depósitos volvieron a subir en el último año y el crédito ha comenzado a mostrar algunos signos de reactivación.
Síntomas de mejora
Sin ir más lejos, en junio pasado, la financiación al sector privado aumentó en $ 1.320 millones. Tal cifra no sólo resulta sumamente atractiva si se compara con los magros crecimientos mensuales observados en el año (entre enero y mayo la suba promedio mensual fue $ 425 millones), sino que refleja el mayor up-side en el stock desde 2003.
Además, en los primeros seis meses del año, la recuperación en esta variable alcanza los $ 3.158 millones, y de persistir está dinámica, el 2004 se va perfilando como el primer año desde 1998, en el que los préstamos privados registrarán una suba anual.
Así, de a poco, la banca intenta dejar atrás la crisis. El último informe de bancos del Banco Central muestra que la rentabilidad de la banca siguió mejorando con el correr de los meses. Los principales factores que explican esta mejora son el contexto de progresiva recuperación del crédito, el menor nivel de morosidad, y el bajo costo de fondeo que hoy en día tienen los bancos.
El propio Banco Central admitió que "a pesar del impacto inédito de la crisis sobre la rentabilidad del sistema financiero, la velocidad de recuperación de los resultados es muy alentadora en el caso de la Argentina". |