Por Martín Kanenguiser - SAN PABLO.- El presidente de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban), Murilo Portugal, expresó que Brasil no sufrirá un impacto profundo de la crisis global por la gran fortaleza de su mercado interno, aunque afirmó que hay que seguir reduciendo la inflación y mejorando los niveles de productividad e infraestructura para sostener el crecimiento económico. Portugal, quien fue el número tres en la estructura del Fondo Monetario Internacional (FMI) y secretario del Tesoro, destacó, en una entrevista en su oficina con LA NACION, la solidez del sistema bancario brasileño frente al difícil contexto internacional y la integración de entidades de este país en la Argentina. La Febraban agrupa a 124 bancos, desde los principales hasta los más pequeños, privados y estatales, que contienen el 98% de los activos financieros del país. -¿Cuáles son las fortalezas de la economía brasileña? -La diversificación industrial y agrícola, la independencia energética, un sólido sistema financiero, capitalizado, rentable y líquido. La regulación financiera brasileña es más restrictiva que la de otros países, por lo que Brasil no tendría problemas para cumplir con las nuevas pautas del Banco Internacional de Pagos de Basilea. -¿Y en el sector público? -Desde 2003 acumula superávits comerciales significativos, con exportaciones diversificadas en términos de productos y destinos. Por supuesto que si hubiera un problema mundial, seríamos afectados como en 2008, pero si se focalizara en un mercado, sería un impacto menor. Además, tenemos US$ 348.000 millones en reservas internacionales en el Banco Central y un programa de metas de inflación que, aunque está en su techo, el gobierno puede controlar. Además, el tipo de cambio flexible ayuda a suavizar los shocks externos sin desorden para resolver los problemas de competitividad. Por último, hubo una generación continua de superávit fiscal que, con excepción de 2010, está por arriba del 3 por ciento, lo que permitió bajar la relación deuda-PBI del 60 al 39 por ciento. Esto a su vez ayudó a expandir más rápido el crédito al sector privado, del 27 al 48 por ciento desde 2004. También hubo una reducción importante de la pobreza, el desempleo y la desigualdad, con una fuerte entrada de pobres a la clase media. Esto nos protege por la mejora del mercado doméstico frente a la crisis externa. -¿Y las debilidades? -Hay que aumentar la tasa de inversión del 18 al 23 por ciento del PBI para que la economía brasileña crezca sin mayores presiones inflacionarias ni problemas en la balanza de pagos. Hay que seguir con los esfuerzos para reducir la inflación, que es alta para los parámetros internacionales, con 7% frente al 2% de promedio mundial, lo que crea más vulnerabilidad. Además, hay que mejorar la infraestructura, que es mala en casi todos los sectores (puertos, aeropuertos, autopistas) y la calidad del sistema educativo, que es bajo frente a otros países emergentes y eso complica la mejora en la productividad de la economía. -¿Cuál es el efecto de la crisis externa, que ya redujo el alza del PBI del 7% en 2010 a 3,5% este año? -Esa comparación es equivocada, porque el crecimiento fue del 7,5% en 2010 pero porque en 2009 la economía había caído 0,4%, fue un aumento atípico. Este año ya había una desaceleración previa al recrudecimiento de la crisis global, por lo que no preveo un impacto profundo en la economía brasileña. Con el actual escenario de crecimiento bajo y prolongado a nivel mundial no habría sorpresas, como lo demuestra la caída del precio de las materias primas, porque las exportaciones son el 14% del PBI de Brasil, nada más. Por supuesto que si hay un evento mal resuelto de deuda en algún país o un banco europeo, eso contaminará a todo el mundo con una nueva recesión, pero no es el escenario base que manejamos. -¿Y puede haber un contagio a los bancos de Brasil? -No directo, porque tienen poca exposición a los activos externos. Pero con una crisis fuerte, habría un cierre del mercado interbancario y un cierre del crédito para todos los países, pero creo que tenemos mejores condiciones que en 2008 para afrontarla. -¿Cómo observa la situación de la Argentina, donde se sumaron bancos de Brasil? -Es un socio estratégico que creció mucho tras la crisis de 2001, y la presencia de bancos brasileños es algo positivo para ambos países por el comercio exterior bilateral. Hay que trabajar más en la integración económica y financiera. -¿Comparte la crítica de los gobiernos de la Argentina y Brasil al rol del FMI en esta crisis? -El FMI es una institución muy importante que, si no existiera, debería crearse; aumentó mucho la liquidez internacional desde 2008 y ayudó a muchos países con dificultades, además de brindar a todos sus socios un apoyo histórico. Por otro lado, hizo un aporte intelectual clave al afirmar hace 3 años que había que aplicar planes de estímulo fiscal. Por supuesto que no previó la magnitud de la crisis global y falló en su vigilancia sobre los países centrales, sobre lo que yo tanto insistí cuando trabajé allí, al expresar que no había que supervisar sólo a los emergentes. Pero ahora esa falla mejoró y también hay una gran apertura en términos de gobernabilidad a favor de los países emergentes, que debe continuar hasta llegar al 50% para este bloque y el 50% para los desarrollados. DIXIT"Hay que aumentar la tasa de inversión del 18 al 23% del PBI, para que la economía brasileña crezca sin mayor presión inflacionaria ni problemas en la balanza de pagos" MURILO PORTUGAL Presidente de la Febraban . |