Por Olga Imbaquingo - Corresponsal en Nueva York - Cuatro años duró la euforia de comprar todo con tarjeta de crédito: casa, viajes, carro... en EE.UU. Las tasas de interés bajas eran el incentivo para los consumidores.
El recorte de impuestos y el costo de la guerra en Iraq agigantaron el déficit fiscal, que supera el cinco por ciento del PIB. Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal (Fed), para cubrir el desfase y evitar indicios de inflación, habló desde hace meses de un aumento de las tasas. El alza, que fue de 25 puntos porcentuales, ubicó a la tasa referencial en el 1,25 por ciento.
Los analistas coinciden en que es temprano para medir impactos, pero no hay duda de ellos. "El aumento es uno de una serie de pasos hasta llegar a un cuatro por ciento en el 2005", dice The New York Times. Ese gradualismo pudiera sufrir reveses si la inflación va más rápido de lo esperado.
Algunos consumidores, como un reflejo temporal, prefieren comprar al contado. "¿Me van a cargar el interés a la tarjeta de crédito"?, pregunta Emily Curtis. Para el sí, ella encuentra la solución: "pagaré en efectivo". Pero eso en un país diseñado para hacer hasta el mercado de la semana por Internet es casi imposible.
Mas el aumento no esperó el anuncio. Semanas antes la tasa se reajustó al 4,25 ó 6,25 por ciento, según el tipo de préstamo. "El efecto se sentirá en las hipotecas, pero será variable", según The New York Times. El mayor temor está en la afectada economía de la clase media, que en el primer trimestre tuvo una histórica lista de 8 millones de morosos.
"El alza demuestra lo saludable que está la economía. Es una muestra de que las empresas están gastando más y creando trabajo", según David Lereah, jefe de la Asociación Nacional de Real Estate. Pero las cifras lo desdicen: se esperaban crear 200 000 empleos para junio y fueron 112 000. El desempleo sigue en un alto 5,6. Mas para el vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, el aumento no es la gran preocupación. "Está en niveles históricamente bajos y la economía seguirá creciendo fuerte".
El respiro para los mercados emergentes termina
El alza de tasas de interés en EE.UU. preocupa en países emergentes y con economías vulnerables como Ecuador. El costo del endeudamiento será mayor y puede afectar a la negociación de la Carta de Intención, porque el país debe destinar más solo para pago de intereses.
En lo inmediato, al parecer no se afectará los mercados ni al precio de los bonos de la deuda de América Latina, según los analistas. Pero el peso de la decisión está por llegar: la tasa interbancaria se elevará hasta el dos por ciento y a fines del 2005 pudiera llegar al cuatro por ciento si la inflación sube, lo que acabará con la buena racha de los mercados emergentes en países pobres.
Una tasa de interés más alta atraerá inversiones a EE.UU. y capitales golondrina saldrán de países como Ecuador.
Para el analista de mercados emergentes, Carlos Janada, el aumento de la tasa se esperaba. Resta por saber cuánto más subirá y en qué tiempo. Dependerá de cómo se comporte la economía, en particular si la inflación va en alza.
"Si eso ocurre, la Reserva Federal subirá la tasa con varios meses de anterioridad porque estas medidas no se deciden de un día para otro. Creo que la Fed va a esperar hasta fines del verano (septiembre) para decidir si eleva otros 25 ó 50 puntos. Es un proceso que se cocerá a fuego lento".
Para América Latina se afectará, sobre todo, a las tasas flotantes y habrá un impacto en la nueva deuda que tendrá un interés más alto. "Si este llega a superar el dos o tres por ciento, va a ser más difícil la recuperación económica regional. En los bonos Global no habrá impacto porque esos tienen tasas de interés fijas".
Las afectaciones
Vivienda Una familia de clase media debe pagar por cada punto de aumento 1 200 dólares de interés al año, por la hipoteca, según Gene Sperling, consejero del candidato John Kerry.
Autos Si un auto cuesta 25 000, a cinco años plazo, al 6,25 por ciento, el pago mensual será 486 dólares más 2,91. Si el interés es del siete el pago subirá a 495 más 11,71 dólares mensuales.
Tarjetas Es probable que el pago mínimo no sufra gran variación. Pero el monto global de la deuda sí. Si la tarjeta tiene 16 por ciento, en un año y medio puede subir a 19.
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