Después del rotundo triunfo K, la semana arrancó con una jornada cambiaria tranquila pero bajo la lupa oficial. El dólar cerró estable en bancos y casas de cambio, a $ 4,22 para la compra y $ 4,265 para la venta, los mismos precios que el viernes pasado. La estabilidad se dio bajo estricto control del Gobierno, que concentró y desplegó dos tipos de operativos por las calles del microcentro porteño.
Por un lado, el Banco Central (BCRA) retomó los operativos de inspección sobre casas de cambio conjuntamente con la Unidad de Información Financiera (UIF), con apoyo de Gendarmería y Prefectura, dando así continuidad a los que ya habían comenzado a realizarse el viernes pasado, con el objetivo de asegurar que se esté cumpliendo con las normativas cambiarias.
Desde la autoridad monetaria señalaron las inspecciones alcanzaron a entre cinco y siete casas de cambio y agregaron que el viernes el operativo de inspección derivó en la identificación de 85 coleros que compraban dólares, violando las normas cambiarias, por lo que se procedió a inhabilitar a esos coleros para operar en la compra-venta de divisas.
Al mismo tiempo, informó el ente monetario, se detectaron infracciones diversas en las casas de cambio que podrían derivar en sumarios, asegurando que las inspecciones continuarán durante los próximos días y que se pondrá énfasis en desterrar las prácticas de los coleros.
De esta manera, la señal que quiere dar la entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont es una: no permitirá que el tipo de cambio escale abruptamente y utilizará todo su poder para disuadir la compra de divisas, sin perder más reservas.
Pero ayer también se sumaron al operativo inspectores de la AFIP que realizaron controles de rutina, según revelaron operadores. Ayer hubo agentes de la AFIP en sucursales bancarias y corredores de cambio. Pero fue un operativo más bien de disuación, porque pedían información y preguntaban sobre el cumplimiento de obligaciones previsionales sobre la nómina de empleados, relató un veterano cambista.