Por Javier Blanco - Tal como había sucedido tras las elecciones primarias de agosto, los argentinos con alguna capacidad de ahorro o inversión que intentan cuidar sus finanzas ratificaron ayer que prefieren comprar dólares a mantenerse en pesos. El fenómeno se mantuvo inalterable el día después de las elecciones, pese al contundente triunfo con que la presidenta Cristina Kirchner se aseguró la reelección, lo que ratifica que no estaba impulsado por la incertidumbre preelectoral sino que tiene razones más complejas. Las compras del sector privado persisten pese a son cada vez más atractivas las tasas de interés que los bancos ofrecen a quienes se atrevan a inmovilizar por un tiempo sus pesos (supera el 20% para montos superiores a $ 1 millón y llegan al 15% para minoristas, aun en bancos de primera línea). Y apenas mermaron levemente ayer por efecto de los crecientes y ampulosos operativos de inspección que personal de la Administración Federal de Impuestos (AFIP), el Banco Central (BCRA) y la Unidad de Información Financiera (UIF) realizan en puntos neurálgicos del microcentro porteño para combatir a los "coleros" (que abastecen al mercado paralelo) y desalentar a los compradores "flojos de papeles", en un intento desesperado de acotar la sangría que restó unos US$ 4300 millones en las reservas en tres meses. Para los analistas, esto ocurre porque nada cambió. "El aumento de la expectativa de devaluación y la consecuente vocación por dolarizar carteras no es atribuible a la incertidumbre política, sino a que se percibe un retraso cambiario", opinó Federico Muñoz, de la consultora homónima. Ayer, el ya habitual desequilibrio entre oferta y demanda de divisas se volvió a saldar con los US$ 80 millones que sacó de su bolsillo el BCRA. "A ello debe sumársele otro tanto de las ventas realizadas el viernes con liquidación hoy (por ayer)", aclaró en un informe la casa bursátil y cambiaria Puente Hnos., al recordar una serie de operaciones pactadas el último día hábil antes de las elecciones para alentar la idea de que el precio del dólar no variaría tras votar. El BCRA apareció en escena cuando el billete se llegó a vender a $ 4,2390 en operaciones mayoristas. "Entonces intervino colocando una oferta por US$ 500 millones a $ 4,2360, precio al cual abasteció a los bancos hasta el final del día", reseñó ABC Mercado de Cambios. Al público se mantuvo a $ 4,26 a la venta todo el día. Controles por doquierEn los futuros se intenta sostener la idea de un tipo de cambio estable, al menos hasta fin de año. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) los contratos a vencer a fin de mes se pactaron a $ 4,2380 y apenas muestran movimiento los precios negociados de enero en adelante: van de $ 4,36 (enero) a $ 4,95 (a un año vista), con tasas del 11 al 16%, lo que ratifica que la expectativa del mercado es que el ritmo de devaluación se acelere sólo desde 2012. Bastante menos sutil fue la actividad oficial en la calle. Por un lado, personal identificado con indumentaria de la AFIP se instaló en el lobby de numerosas casas de cambio en el microcentro porteño para observar a los compradores. "Sólo a algunos de ellos les pedían comprobantes sobre sus ingresos", admitieron en una agencia. En otras entidades, los inspectores no interactuaron con el público. "Aquí volvieron a venir y los recibió el gerente general. Se instalan en una oficina y nos van pidiendo información sobre distintas operaciones, supongo que para establecer si no hay inconsistencias entre los ingresos declarados por el comprador y el importe de la compra que realizó", explicó el ejecutivo de una entidad bancaria. Lo curioso es que la información que los inspectores de la AFIP reclaman, los bancos están obligados a enviársela al BCRA, por lo que el organismo impositivo podría obtenerla con un simple requerimiento. De ahí se infiere que el despliegue busca desalentar la demanda. Además, inspectores de la UIF y el BCRA profundizaron su ofensiva en un intento de cortar la principal vía de financiamiento que tiene el mercado paralelo de divisas, donde compran a $ 4,47 el dólar quienes no quieren dejar rastros. Desde el BCRA reconocieron que los operativos, que se mantendrán en los próximos días, alcanzaron nuevamente a "seis o siete" agencias de cambio "repitiendo lo realizado el viernes". "Se verifica la identidad de algunos compradores y si se comprueba que no tienen ingresos declarados como para manejar esa cantidad de dólares se los inhabilita a operar: ayer fueron otras 45 personas, con lo que llevamos 125 «coleros» inhabilitados en dos días", explicaron. A esto podrían agregarse sumarios para las entidades con las que operaron, lo que se determinará en los próximos días.. |