Tras una mañana de tensa espera, en la que la divisa estadounidense cotizaba a la baja por el temor de que el déficit comercial de EE UU tocara un nuevo máximo histórico, el anuncio del Departamento de Comercio impulsó al dólar, que recuperó terreno frente a las principales divisas. El déficit estadounidense relativo al pasado mes de mayo se situó en 46.000 millones. Los analistas esperaban que la cifra alcanzara los 48.300 millones. El dólar recuperaba más de un 0,75% frente a la moneda única y a mitad de la tarde se cambiaba a 1,2318 unidades por euro. La divisa estadounidense también se apreciaba un 0,7% frente al yen. Se necesitaban 109,04 yenes para comprar un dólar.
Antes de que se conociera el dato del déficit, ya hubo una ligera tendencia compradora de dólares en paralelo a una subida del mercado de futuros sobre los tipos de interés. Esto desató las especulaciones de que la Reserva Federal (Fed) incrementará el ritmo de subida del precio oficial del dinero, que actualmente se encuentra en el 1,25%, tras el alza de un cuarto de punto que la autoridad monetaria decretó en su último reunión de junio.
Pero el dólar no fue la única divisa que se benefició del buen dato macroeconómico en EE UU. Después del anuncio, los inversores estadounidenses, para variar su cartera de divisas, comenzaron a comprar yenes y vender euros. De repente, la divisa nipona pasaba de su mínimo intradía de 133,9149 euros a un máximo de 134,4450, para luego situarse en 134,2650 unidades por cada moneda única.
El yen había despertado esta mañana con la noticia de que el Banco Central de Japón ha dejado inalterados los tipos de interés. El instituto emisor también ha anunciado que la economía nipona creció más de lo previsto en el año fiscal que concluirá en marzo. Las estimaciones apuntaban a un crecimiento del 3,1%.
La libra esterlina, por su parte, se fortalecía hoy frente al euro gracias al dato del IPC del Reino Unido relativo a junio, en línea con las previsiones de los analistas. La inflación se quedó invariada en junio y el IPC interanual se situó en el 1,6%. En cambio, los datos del IPC en Francia y en España confirmaron la tendencia alcista de los precios en la zona euro, pese a que el dato francés fue inferior a las previsiones.
El cruce oficial del Banco Central Europeo (BCE) situó el cambio del dólar en 1,2372 unidades por euro.