En la city temían anoche un día de furia. Producto de las medidas tomadas por la AFIP y el Banco Central la última semana para frenar la compra de dólares, los banqueros consultados ayer esperaban una jornada complicada, con fuerte asistencia de los clientes a las sucursales ante el temor de un cepo cambiario. Señalaban además que la jornada podía decantar en una importante demanda de depósitos del sistema, tanto de pesos como de dólares. Y sumaban una potencial suba en las tasas de interés y un freno tajante en el otorgamiento de las líneas de crédito. Uno de los banqueros consultados incluso no dudó en definirlo como una película de terror con final incierto.
En este sentido, estimaban con alta probabilidad que una parte del público se viera incentivada a retirar los dólares depositados en el sistema financiero. Se trata de los clientes que tienen depósitos en las cajas de ahorro en dólares, un producto que resultó favorecido en 2011 duplicó el número de cuentas por aquellos que lo eligieron como una opción más económica que la caja de seguridad y con tasas de interés que pagaban a la par de un plazo fijo en dólares. Hoy hay unos u$s 6.000 millones depositados.
Sabemos que habrá clientes con legítimos deseos de retirar sus depósitos. Esto sucede porque las medidas que se tomaron para frenar la fuga de capitales fueron mal aplicadas y comunicadas y para muchas personas puede sonar más a corralito que a una campaña para evitar operaciones de lavado de dinero, señalaba ayer un reconocido ejecutivo de un banco de primera línea.
En rigor uno de los problemas que mencionaban en un banco es que, en general, las entidades mantuvieron cerca del 40% de sus depósitos en dólares en lo que se llama liquidez, es decir una cuenta alojada en el BCRA pero disponible para ser utilizado por cualquier eventualidad. De ese 40%, sólo 5% está en las sucursales como billete físico.
Si todos vienen a buscar sus dólares en billetes es probable que no podamos dárselos porque las medidas fueron instrumentadas el viernes a última hora y no pudimos importar más billetes, dijeron en uno de los bancos.
La fuga de dólares se mantuvo en los últimos días en niveles similares a los de las semanas previas. En rigor, octubre cerrará hoy con un pico de u$s 3.600 millones mensuales, cifra que arroja u$s 22.000 millones en los últimos 12 meses.
A la par de los dólares, los bancos también estimaban que habrá una fuerte demanda de pesos en la jornada de hoy. Creemos que muchas personas buscarán sacar sus pesos del banco para ir corriendo al mercado informal y comprar dólares. Nuestro desafío será convencerlos que aquí no pasa nada, señaló ayer un banquero de una entidad de capitales extranjeros que dijo haber trabajado el fin de semana junto a un equipo de ejecutivos para que hoy en las sucursales se explicara en forma clara a sus clientes cuáles eran los nuevos procedimientos.
En esta línea, una mayor salida de depósitos del sistema financiero era vista como potencial desencadenante de una suba de tasas de interés, que se mantenían hasta el viernes en el 20% anual.
El sábado último, los bancos y casas de cambio quedaron obligados desde hoy a pedir permiso al ente de recaudación fiscal (AFIP) para concretar cada operación cambiaria, en un nuevo intento del Gobierno por desalentar la compra de divisas y frenar la fuga de capitales. La disposición comprende a personas físicas y jurídicas, y será la propia entidad cambiaria la que se encargue de hacer el nexo entre las partes si bien habrá un agente de la AFIP en cada una de las sucursales bancarias.
Es fácil suponer que habrá un colapso generalizado del sistema, señaló un jefe de Tesorería de un banco que trabajó sábado y domingo en la instrumentación del nuevo sistema.
Desde el Central señalaron que no se trata de medidas cambiarias sino fiscales y que cualquier persona que tenga sus ingresos declarados y pague sus impuestos no va a tener ningún inconveniente para comprar dólares.