La nueva intervención, la segunda en menos de tres meses, se produjo después de que el dólar tocó un mínimo histórico de 75,311 yenes y coronó una serie de advertencias del Gobierno japonés sobre la fortaleza del yen.
Sin embargo, el dólar se mantenía mayormente fuerte frente a otras monedas, en medio de una renovada aversión al riesgo ante la caída de las acciones globales y temores en los mercados por la deuda europea.
Los operadores se inclinaban a probar la resolución de Tokio, llevando la divisa a menos de los 78 yenes, pese a que había rumores de posibles ofertas oficiales en ese nivel. La divisa quedó muy por debajo de su anterior máximo de 79,553 yenes en la plataforma de operaciones EBS.
"La intervención japonesa de anoche no fue una gran sorpresa para los mercados y de hecho habíamos apuntado a que las autoridades japonesas actuarían en el espacio cambiario desde el domingo pasado", dijo Brad Bechtel, director gerente de Faros Trading en Stamford, Connecticut.
El máximo del dólar de 79,553 yenes fue su nivel más alto desde el 4 de agosto, cuando las autoridades japonesas habían intervenido por última vez. Luego, se negociaba a 78,011 yenes, con un alza diaria del 3,00 por ciento.
El ministro de Finanzas nipón, Jun Azumi, dijo que Tokio intervino el mercado por su propia cuenta a las 0125 GMT y que seguirá interviniendo hasta que los resultados le satisfagan.
Había variadas estimaciones sobre la magnitud de la intervención. Los cálculos oscilaban entre un máximo de 150.000 millones y un mínimo de 65.000 millones. Incluso la estimación más baja podría ser un récord para el Banco de Japón, ya que la anterior intervención récord para un día había sido de 59.400 millones de dólares el 4 de agosto.
La escala de la intervención refleja la voluntad del Gobierno japonés para poner coto al alza del yen y se esperan nuevas medidas, dadas las abultadas posiciones largas en yenes en el mercado. Los especuladores duplicaron sus apuestas a favor de la moneda nipona en la semana terminada el 25 de octubre hasta su nivel más alto desde inicios de agosto.
Los movimientos del dólar frente al yen dejaban en un segundo plano al euro, que caía un 1 por ciento a 1,40041 dólares EUR=EBS por las renovadas dudas sobre el fin de la crisis europea.
Los rendimientos de los bonos italianos y españoles se dispararon el lunes, llevando al Banco Central Europeo a comprar deuda de esos dos países.
Analistas indicaron que el euro podría mantenerse débil antes de la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo el jueves, donde se podría apuntar a una rebaja de la tasa de interés en diciembre.
El dólar también podría verse bajo una renovada presión si las autoridades de Estados Unidos anuncian planes para explorar más medidas de alivio monetaria para apoyar el crecimiento tras una reunión de política de dos días de la Reserva Federal que partirá el martes.
El índice dólar, que mide el desempeño de la moneda frente a una cesta