Por DOLORES AYERRA - Caos operativo, desconcierto y bronca (con promesa de intensificarse). Estos tres conceptos pintan de cuerpo entero la primera jornada cambiaria con la nueva norma de la AFIP en plena vigencia. En el microcentro porteño reinó la incertidumbre y el desorden.
A pesar de los comunicados oficiales de las asociaciones bancarias destacando la tranquilidad del día, lo cierto es que desde las propias entidades advirtieron a este medio que la mayoría de las operaciones de compras de dólares (incluso las que estaban en regla) no pudieron concretarse.
Así y todo, en medio de la anarquía, en el circuito mayorista en el que operan grandes players como bancos y empresas, el nivel de operaciones se mantuvo firme. De hecho, el Banco Central (BCRA) debió intervenir en la plaza, como lo hace habitualmente y con niveles de ventas similares a los que venían ejerciendo para fijar el precio del tipo de cambio. En concreto, ayer perdió unos u$s 130 millones en el contado para que la divisa no suba y se mantenga en $ 4,236 para la venta (valores en los que vienen operando hace más de una semana).
La temprana aparición de la autoridad monetaria con su oferta en un bloque de u$s 500 millones a $ 4,236 por unidad, disipó las dudas existentes sobre la estrategia oficial y confirmó que el valor fijo del dólar previsto por el Central no se modificaría en la última sesión del mes. El BCRA actuó como siempre, mostrando los dientes en el spot, dando la señal de que nada ha cambiado, analizó el jefe de mesa de un importante banco.
Sin embargo, en las mesas también reflexionaron: hoy por ayer fue cierre de mes, con lo cual se opera más que en un día normal, por cierre de contratos y de posiciones. Aún así, se operó 3/4 partes de lo que se negocia en un día como éste, señalaron en una entidad con uno de los mayores share cambiarios. Pero la incertidumbre, tanto del público como de los banqueros, se tradujo en el mercado paralelo termómetro frecuente de tensiones.
Si bien las cuevas que operan habitualmente en el microcentro permanecieron cerradas (con coleros y arbolitos guardados hasta que pase la tormenta) a partir del operativo de control e inspecciones que se desplegó durante toda la semana pasada, hubo cotización para el billete negro, aunque difusa. Como un gran porcentaje de este mercado frenado, se registró una enorme dispersión en los precios para el blue como se denomina en la jerga a la divisa informal.
Se habló de valores de entre $ 4,50 hasta $ 4,70, presentando una hinchada brecha con la cotización formal, que ayer en las pantallas de la city, mostraron un dólar en precios de $ 4,22 para la compra y $ 4,26 para la venta.
El nuevo esquema que definió el organismo que dirige Ricardo Echegaray se denomina Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias y establece que cada transacción que involucre la compra de divisas pasará antes por la AFIP, que dirá si valida la operación o si la rechaza por inconsistencias entre el monto demandado y la capacidad contributiva del cliente. Para realizar el trámite de compra ahora hay que presentar no sólo el DNI, sino también comprobante de CUIL o CUIT.
Pero las medidas adoptadas para restringir el acceso al mercado de cambios de ahorristas e inversores generaron confusión y las dificultades derivadas de su implementación se combinaron para traducirse en un bajo volumen de operaciones.
No sabemos si es por arbitrariedad, por colapso del sistema, porque no están bien cargados los datos, pero la realidad es que aunque desde los bancos estuvimos todo el fin de semana adaptando los sistemas, este primer día fue un caos y casi nadie pudo comprar dólares, reconocían en una entidad líder.
Hubo muchas consultas y estamos analizando del área de operaciones agregar online centros de información al cliente para este tema, dijeron desde un banco extranjero.
El temor ahora, admitieron, es que haya un retiro masivo de depósitos en dólares.